El Mercat de Sant Antoni reabre el domingo 28 de junio

El tradicional mercado dominical contará con todas sus paradas en funcionamiento

Era una noticia largamente esperada, aunque se ha hecho esperar. La nueva normalidad permite que el domingo 28 de junio pueda volver a abrir sus puertas el Mercat de Sant Antoni, la tradicional cita dominical para los amantes de los libros, los video-juegos y los cromos. Esta institución barcelonesa permanecía cerrada desde el pasado 14 de marzo, cuando fue decretado el estado de alarma por la crisis sanitaria. Han sido 16 semanas sin poder ser un punto de encuentro de los aficionados a la lectura, de aquellos que buscan ediciones descatalogadas de sus autores favoritos. Para muchos de los vendedores, este tiempo ha sido una verdadera pesadilla.

Las condiciones impuestas por el Ayuntamiento obligan a que en cada una de las cuatro marquesinas del mercado solamente pueda haber un máximo de cincuenta personas. Igualmente habrá gente encargada de controlar las entradas y las salidas del Mercat de Sant Antoni. A ello se le suma que habrá un sentido único para recorrer el espacio, de izquierda a derecha. Su horario será de 8 a 15 horas y, para hacer más fácil su accesibilidad, estará cortada al tráfico la calle Tamarit.

No fallará ninguno de los comerciantes. Eso hará que estén en funcionamiento a partir del domingo los 74 puestos de libros, de video-juegos y de cromos de este histórico mercado, uno de los símbolos de Barcelona como ciudad literaria. El aforo máximo permitido en todo el recinto será de 238 personas.

Sin embargo, para los responsables del mercado dominical las medidas de seguridad dictadas por el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona son “claramente más severas que las impuestas por el resto de establecimientos del Estado y inevitablemente afectarán a la viabilidad de la mayoría de comercios del Mercado”. “En 2008, en plena crisis económica éramos 250 vendedores. En el año 2011, cuando tuvimos que ir al provisional para reformas, quedábamos 105 paradas y desde el 2018, después de siete años de obras, hemos quedado sólo 74 vendedores. Ahora la pandemia ha sido un nuevo bache”, ha advertido la asociación, que teme la desaparición del Dominical.