La Generalitat desconfía de la voluntad del Gobierno con la mesa de diálogo

La portavoz del Govern acusa a la Moncloa de poner "excusas" y "dilatar" la reactivación del foro de negociación

La Generalitat desconfía de la voluntad que tiene el Gobierno para reanudar la mesa de diálogo. Pese a que Esquerra tiene la intención y el compromiso de Pedro Sánchez de que se retome en julio, el Govern cree que el ejecutivo español está tratando de “dilatar” al máximo la celebración del encuentro: primero con la “excusa” de las elecciones vascas y gallegas, previstas para el 12 de julio; y, ahora con las elecciones catalanas, que todavía están sin fecha.

“Desde el Govern no pondremos objeción a que se reemprenda el diálogo”, ha asegurado la portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, esta mañana tras la reunión del Govern. “Desde el Govern no hay voluntad de dilatar la mesa de diálogo”, ha agregado. El ejecutivo catalán, eso sí, también tiene un trámite por medio durante los próximos días antes de reunirse con el Gobierno: debe abordar en una “cumbre” con todos los actores independentistas cómo afronta la reanudación de la mesa de diálogo.

Es ahí donde se pueden complicar las cosas porque Quim Torra y JxCat pueden aprovechar ese encuentro para imponer condiciones inasumibles al Gobierno y acabar dinamitando la mesa de diálogo. Y es que con el horizonte electoral tan cerca, la batalla entre los neoconvergentes y Esquerra se ha recrudecido y el foro de negociación -un logro de los republicanos- se ha convertido también en fuente de disputa.

Mientras la pugna en el seno del independentismo puede comprometer la mesa de diálogo, la voluntad del Gobierno y de los partidos que le dan apoyo ha quedado en entredicho en las últimas horas. En este sentido, Ada Colau ha sido la última esta mañana en poner en duda la puesta en marcha del foro de negociación con Torra a la cabeza. “No puede liderar el diálogo ni la cohesión porque ignora a todos los catalanes no independentistas”, ha asegurado la alcaldesa de Barcelona en una entrevista en “Ràdio 4″.

En este sentido, Colau apuesta por una convocatoria electoral cuanto antes porque la relación entre socios (JxCat y ERC) es insostenible. Si bien, pese a que los comicios están aún sin fecha, probablemente se celebren en otoño, una vez inhabiliten, como es previsible, a Torra en octubre. “La gente pide soluciones, no elecciones”, ha dicho Budó.

Lo cierto es que solo Torra puede convocar elecciones y, además de la gestión del coronavirus, tiene ahora por delante el condicionante de la reorganización interna de JxCat. El partido heredero de Convergència se halla inmerso en un proceso de reordenación y requiere tiempo para estar a punto.