Puigdemont anuncia la creación de un nuevo partido

Se constituirá el 25 de julio con la voluntad de "acelerar" el proceso independentista

Carles Puigdemont ha anunciado en un comunicado la creación de un nuevo partido. La asamblea constituyente se celebrará el 25 de julio. Este anuncio deja el espacio heredero de Convergència al borde de la ruptura. El expresidente de la Generalitat pretende convertir la candidatura de JxCat -diseñada para las elecciones del 21 de diciembre de 2017 y compuesta por políticos del PDeCat e independientes- en una nueva fuerza política bajo su mando y se marca como objetivo “acelerar” el proceso independentista.

El comunicado, que sitúa el objetivo de la ruptura con España como principal horizonte del nuevo partido, arranca con un primer párrafo en que coloca la independencia de Cataluña como condición para mejorar el “bienestar” de todos los catalanes. De ahí, conecta con un segundo párrafo en que reivindica el derecho de autodeterminación, recuerda el referéndum ilegal del 1 de octubre y destaca que la culminación del proceso de independencia “será posible si proyectos como el que hoy lidera el president Puigdemont obtiene la confianza mayoritaria en las urnas”.

“Nos conjuramos a fijar rumbo a través de la ordenación del espacio político. El trayecto hecho y las ganancias logradas en la última década con la independencia como horizonte han sido muchos. Nunca habíamos dispuesto de los activos que hoy disponemos para ganar el ejercicio efectivo del derecho de autodeterminación. La independencia es viable e inevitable; el procés no tiene marcha atrás. De lo que se trata es de seguir acelerando el proceso”, afirman en el comunicado publicado en las redes sociales, que está firmado por Puigdemont, los políticos presos de JxCat y cargos electos de JxCat y dirigentes de la Crida per la República.

“Aspiramos a gobernar nuestras instituciones desde el compromiso del logro democrático de la independencia de Cataluña”, aseguran en el texto, que se dirige a aglutinar a la “corriente central del catalanismo -hoy mayoritariamente independentista- con la articulación de una agenda social, económica y modernizadora” de Cataluña.

Lo cierto es que con este movimiento, Puigdemont trata de añadir presión sobre el PDeCat, que se resiste a plegarse a sus designios y disolverse. Las negociaciones entre el partido que preside David Bonvehí y la Crida per la República -organización que ideó Puigdemont para aglutinar a todo el independentismo, pero preside Jordi Sánchez- están encalladas en torno al encaje: la Crida quiere absorber al PDeCat y extinguir todo rastro del pasado convergente, mientras el PDeCat quiere seguir “vivo” -reivindica el legado político de Jordi Pujol, aspira a situarse como un proyecto de centro dando importancia a la ideología y pone en valor su capacidad de gestión en un momento en que es importante porque los efectos económicos y sociales de la crisis del coronavirus dejarán el “procés” en segunda plano-.

Con la celebración de elecciones en Cataluña de manera inminente, el expresident tiene prisa por tener a punto un partido. Si bien, nacerá lastrado por la división con el PDeCat, que ha plantado cara y dispone de una estructura territorial muy fuerte. De hecho, en las últimas horas ha hecho una demostración de fuerza con la publicación de un manifiesto al que se han adherido más de 130 alcaldes y numerosos candidatos municipales de ciudades importantes. En este sentido, desde el propio partido -que ostenta 14.000 asociados y cerca de 400 alcaldes- consideran que tienen fuerza suficiente para resistir a la capacidad de arrastre que pueda tener Puigdemont con su nuevo partido.

En cualquier caso, no parece que ninguna de las dos formaciones, que han acelerado los movimientos en los últimos días -con cruce de manifiestos- para medir sus fuerzas, puedan salir beneficiadas de una escisión de estas características. De hecho, allanaría aún más el camino a Esquerra, que lidera las encuestas. En este sentido, el espacio heredero de Convergència podría quedar fragmentado en tres proyectos políticos: el PDeCat, el nuevo partido de Puigdemont y el Partido Nacionalista de Catalunya de Marta Pascal.

Con este nuevo partido, Puigdemont crea la tercera organización política desde que se fugó de España: primero el Consell per la República, entidad desde donde trata de internacionalizar el “procés; después la Crida per la República, que ha permanecido en hibernación tras no poder conseguir el objetivo de aglutinar a todas las fuerzas separatistas; y, ahora, un nuevo partido de cara a las elecciones catalanas.