Lupe Vélez, el misterio de la actriz que metió la cabeza dentro de un inodoro

Una de las historias más tristes de Hollywood fue por fin resuelta recientemente

La actriz Lupe Vélez en una de sus películas
La actriz Lupe Vélez en una de sus películasLa Razón

El 18 de julio, además de ser recordado sucesos bélicos, es también el día en el que se conmemora el nacimiento de Lupe Vélez, una de las primeras grandes actrices latinas de Hollywood. Para que se hagan una idea era la Salma Hayek o la Sofia Vergara de los años cuarenta, un icono querido e idolatrado con muchos admiradores. Su desparpajo y su simpatía hicieron de ella una mexicana que no pasaba desapercibida en la gran pantalla, que la adoraba. La gente pagaba por verla actuar con Gary Cooper, Jimmy Durante, Lon Chaney, Ramon Novarro o con la pareja cómica Laurel y Hardy. Fuera de la pantalla, su convulsa vida privada tuvo un final sobre el que han corrido ríos de tinta.

Lupe decía que era hija de un coronel del ejército mexicano y de una cantante de la ópera, aunque nunca se ha sabido si aquello fue cierto o una leyenda. Lo que sí es cierto es que fue su madre quien la introdujo en el mundo de la interpretación. Con 19 años, la actriz se trasladó a Hollywood a probar fortuna. Una de las grandes estrellas de todos los tiempos, Douglas Fairbanks, la escogió para que protagonizara con él “The Gaucho”, lo que la convirtió en el nombre del momento. A los 21 años ya tenía a sus espaldas una decena de títulos . Era unas de las actrices más aclamadas y más deseadas.

Pero no solo sus dotes artísticas despertaban interés: su vida privada se había convertido en tema frecuente de rumores y habladurías en la meca del cine. A nadie se le escapaba sus numerosos amoríos y sus apasionadas relaciones, muchas veces con hombres tan célebres como Clark Gable. Eso sí, lo suyo duró poco porque el protagonista de “Lo que el viento se llevó” estaba aterrado ante la idea de que Lupe fuera contando lo mal amante que era. Otra de sus parejas fue Gary Cooper a quien llegó a apuñalar en un momento de apasionada discusión. Sin embargo, no fue este el motivo de la ruptura. La relación, de hecho, se rompió por la negativa del estudio a que su historia siguiera adelante, pero también por la oposición de la madre de Cooper que no quería ver a su hijo de la mano de una mexicana. A Gable y a Cooper, le siguió Johnny Weissmuller, el mejor Tarzán que ha conocido el cine. Se acabaron casando en Las Vegas en 1933. Ella le dio como regalo de nupcias unos guantes de boxeo. Se divorciaron cinco años más tarde.

La última pareja de Lupe Vélez fue un actor francés llamado Harold Ramond, ocho años menor que ella. La actriz se quedó embarazada de él, pero Ramond no quiso saber nada del niño que esperaba. Para la muy religiosa Lupe, el aborto era impensable. Y el abandono de Ramond un golpe del que no era capaz de sobreponerse. Su carrera estaba acabada y su vida personal estaba rota. No encontró otra salida más que el suicidio.

Pero Lupe Vélez no podía morir de cualquier manera. Decidió decorar su mansión de Beverly Hills con las mejores flores, además de perfumarla y poner varias velas para crear un efecto maravilloso. Antes de quitarse la vida, organizó una cena mexicana con sus amigas a las que anunció sus planes, aunque prácticamente nadie le hizo caso. “Las cosas de Lupe”, pensaron. Durante la velada, todo fueron risas, alcohol y buena comida.., como no, acompañada de chile picante. Una vez sola en casa, se vistió con un hermoso traje de noche, se maquilló como la estrella que era, se tomó sus pastillas y se metió en la cama para esperar el final. Pero la muerte no le llegó en la alcoba, como ella hubiera esperado, sino en un lugar mucho menos cinematográfico y, sin duda, menos glamuroso. Vélez no contó que al efecto de las píldoras se sumaría el picante de la cena. La mezcla la obligó a levantarse e ir hasta el cuarto de baño para devolverlo todo. No volvió a salir del baño. Al día siguiente, su criada la encontró muerta con la cabeza dentro del inodoro. Era el 14 de diciembre de 1944.

Esta historia se ha contado durante años gracias, especialmente, a las páginas que Kenneth Anger dedicó a la intérprete en su “Hollywood Babilonia”. Sin embargo, en 2012 los autores del libro “Beverly Hills Confidential”, Barbara Schroeder y Clark Fogg, pudieron aclarar de una vez por todas lo ocurrido al encontrar por primera vez una imagen del levantamiento del cadáver. Lupe fue encontrada vestida con la elegancia que ella sabía tener, hermosamente maquillada y peinada con sumo cuidado. Junto al cadáver apareció una nota dirigida a Harold Ramond en la que se podía leer: “Para Harold, que Dios te perdone y también a mí, pero prefiero quitarme la vida y la de nuestro bebé antes de avergonzarlo o matarlo. Lupe”. En el reverso apuntó: “¿Cómo pudiste, Harold, fingir un amor tan grande hacia mí y nuestro bebé cuando todo el tiempo no nos querías? No veo otra salida para mí, así que adiós y buena suerte para ti. Amor, Lupe”. Ella tenía 36 años.