Torra desobedece al juez y confinará Lérida vía decreto exprés

Aprobó a última hora de ayer una normativa para regular el plan anti rebrotes que publicará hoy. "Asumo las consecuencias", avisa Torra

La Generalitat “no acepta” la decisión judicial de frenar el confinamiento de Lleida y cerrará la zona con un decreto ley que aprobará el Ejecutivo catalán en las próximas horas. Así lo aseguró el propio president Quim Torra junto al vicepresidente económico Pere Aragonès (ERC) en una comparecencia en el Palau convocada de urgencia ayer por la mañana.

Despues, tras reunir al gabinete por la tarde, la portavoz Meritxell Budó anunciaba a última hora en TV3 la aprobación de una normativa que hoy “a mediodía” estará lista.

Según informa el Ejecutivo en un comunicado, la fórmula escogida es un decreto de modificación de la ley de salud pública: “Se introduce un nuevo apartado que faculta a la autoridad sanitaria, para que en situaciones de pandemia o epidemia declaradas por las autoridades competentes, pueda adoptar medidas de limitación a la actividad, el desplazamiento de las personas y la prestación de servicios en determinados ámbitos territoriales”. Con este cambio, el Govern tiene previsto aprobar en una resolución específica para decretar el confinamiento de Lleida y el Segrià.

“No estamos de acuerdo, no la aceptamos y asumo las consecuencias que se deriven de ello, pero no puedo poner en peligro la salud de las personas”, advirtió Torra ayer sobre la decisión del juzgado de guardia de Lleida de no ratificar el confinamiento ordenado por el Govern.

Por tanto, la Generalitat desobedece la resolución judicial que tumba su orden de confinamiento y pide a los ciudadanos de la región que sigan “sin ninguna duda” las “recomendaciones” del Ejecutivo catalán -un cierre domiciliario a caballo entre la fase 0 y la 1- mientras el gabinete no aprueba un decreto ley que establezca un plan de actuación antirrebrotes. Aún así, Torra ha reconocido que los Mossos d’Esquadra están cumpliendo y cumplirán las “resoluciones judiciales” y que velan por el cumplimiento del confinamiento perimetral, ordenado el fin de semana pasado.

“No la aceptamos (la decisión de tumbar el confinamiento), pero no queremos entrar en un juego de tropezarnos en decisiones judiciales, queremos ponernos a trabajar”, ha reiterado Torra sobre un plan que tiene previsto aprobar hoy mismo para poder actuar “con contundencia” ante rebrotes como los del Segrià (Lleida). El objetivo es “reforzar la seguridad jurídica” y dar “más cobertura legal” a las decisiones que tome la Generalitat sobre posibles confinamientos. Es decir, “estipular un régimen de medidas que regule en qué supuestos concretos el Govern adoptará decisiones como limitar la libertad de movimientos” para evitar la propagación del virus.

La Generalitat decidió el domingo endurecer las restricciones en Lleida al aplicar desde la medianoche a la capital de la provincia y a otras siete poblaciones de la comarca del Segrià una especie de confinamiento domiciliario parcial, todo ello para intentar contener el aumento de los contagios de COVID-19. Se trata de Lleida, Alcarràs, Aitona, La Granja d’Escarp, Massalcoreig, Seròs, Soses, Torres de Segre y las entidades municipales descentralizadas de Sucs y Raimat.

Sin embargo, una juez de Lleida ha rechazado ratificar el endurecimiento del confinamiento en el Segrià al concluir que el Govern pretende “eludir” de forma ilimitada en el tiempo la aplicación parcial del estado de alarma, que es una competencia estatal para la que debería pedir permiso al Gobierno.

El vicepresidente Aragonès, preguntado por la posibilidad de un estado de alarma parcial, lo ha descartado al considerar que Cataluña tiene los instrumentos necesarios para gestionar la situación: “No tenemos ninguna razón para avanzar en este sentido”. “Es hora de exigir a todos los poderes públicos la colaboración. Que nadie juegue a un debate competencial con la salud”, ha reclamado, tras defender que han tomado las decisiones en base a las potestades legales que tienen reconocidas.