La Generalitat pide a los vecinos de L’Hospitalet no salir de casa ni reunirse con más de 10 personas

Recomienda autoconfinarse a la población de los tres barrios afectados: La Torrassa, La Florida y Collblanc

L’Hospitalet de Llobregat, población limítrofe con Barcelona, segunda ciudad catalana y uno de los municipios con más densidad de población de Europa, se queda en una situación intermedia pese a registrar más de 300 casos en los últimos días. Visto el aumento de contagios y el número creciente de rebrotes y focos –el director de la nueva Unidad de Seguimiento de la Covid-19, el epidemiólogo Jacobo Mendioroz admitió que hay transmisión comunitaria en los tres barrios–, la Generalitat ha decidido «recomendar» a los vecinos de los tres barrios más afectados –La Torrassa, Collblanc y La Florida– que no salgan de casa o que lo hagan lo menos posible y solo para cuestiones básicas como ir a trabajar, a comprar o acudir a un centro sanitario.

El departamento de Salud de la Generalitat también ha ordenado que los bares y restaurantes de estos tres barrios vuelvan a restringir su aforo al 50 % y no sirvan en la barra, que los comercios extremen las precauciones, además de prohibir las visitas a las residencias y cerrar todos los equipamientos culturales -excepto bibliotecas- y que los locales de ocio nocturno, gimnasios y parques infantiles cerrados.

Y es que, a diferencia de las recomendaciones a los vecinos, la consellera explicó una serie de obligaciones que afectan a ciertas actividades económicas como los bares y restaurantes, a los que además de limitar el 50% el aforo en interior, fija que el consumo se tiene que hacer «siempre en las mesas y nunca en las barras». En las terrazas se obliga a garantizar la distancia de seguridad entre mesas de 2 metros y «siempre que sea posible» priorizar los servicios a domicilio. Igualmente, quedan prohibidas las reuniones de más de 10 personas y las prácticas deportivas en grupo.

La consigna de la Generalitat es que los vecinos de estos tres barrios reduzcan al máximo sus contactos sociales en los próximos 15 días y se limiten a su reducto familiar para intentar cortar las cadenas de transmisión y no tener que tomar medidas más severas en las próximas semanas. Una puerta que dejó entreabierta ayer la propia titular de Salud, Alba Vergés, en caso de que los contagios y los rebrotes por coronavirus sigan aumentando en los próximos días.

Y es que L’Hospitalet de Llobregat, sumó ayer, en apenas unas horas, hasta 129 infectados nuevos y es el municipio donde más han aumentado los contagios. El epicentro del brote en esta localidad anexa a Barcelona es el barrio de La Torrassa, una zona ubicada en el norte de la localidad y que limita con Barcelona. Aunque L’Hospitalet de Llobregat y Lérida tienen realidades dispares, la primera es una ciudad densa arraigada a la trama urbana del área metropolitana y la segunda, una región agrícola, el origen de ambos focos tienen un denominador común: la precariedad. La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, explicó ayer que el perfil de los contagiados ha variado respecto a la primera oleada de la pandemia y ahora muchos de los positivos son jóvenes, algunos en situación precaria.

Otro de los aspectos que más preocupan es la altísima densidad de población que hay en la localidad y que podría provocar un aumento de los casos en los próximos días: La Torrassa, con una extensión de 0,44 km2 y 25.934 habitantes, tiene una densidad de población de 61.686 por km2. La Florida, con una superficie de 0,38 km2 y 28.083 habitantes, tiene una densidad de población de 77.745 km2; y el de Collblanc, con una extensión de 0,51 km2 y 26.096 habitantes, ofrece una de 51.169 km2, datos mayores que en París en 2016, según un estudio de Eurostat.