Natalie Wood, la trágica historia de una violación

La protagonista de "Rebelde sin causa" fue abusada por una poderosa figura de Hollywood cuando tenía quince años

Los interrogantes sobre su muerte, uno de esos misterios de Hollywood que aparentemente nunca podremos resolver, ha hecho que queden en un segundo plano tanto la vida como la carrera de Natalie Wood. Fue una de las grandes estrellas de todos los tiempos al protagonizar películas que siguen siendo clásicos, como “Rebelde sin causa”, “West Side Story” o “Esplendor en la hierba”. La gran pantalla le sirvió para conocer el éxito, pero también el lado más oscuro y miserable de Hollywood. Es en este último apartado donde encontramos un episodio que ha sido tergiversado y mal explicado: la violación que padeció a manos de un influyente personaje de la meca del cine.

Natalie Wood nunca habló públicamente de este suceso y no fue hasta 2001, dos décadas después de la muerte de la actriz, que la historia fue contada públicamente por primera vez. Fue la escritora Suzanne Finstad, en su libro “Natasha” -la primera biografía completa de la intérprete-, donde se pudo conocer el caso. La autora empleó varios testimonios para reconstruir los hechos, entre ellos varios amigos de Natalie como Jackie Eastes y Dennis Hopper, compañero de reparto en “Rebelde sin causa”. Precisamente los hechos tuvieron lugar en la época en la que se producía esta película dirigida por Nicholas Ray y protagonizada por James Dean.

Finstad apunta que fue este uno de los periodos “vulnerables” en la trayectoria de Natalie, justo en el momento en el que intentaba lograr hacerse con el papel protagonista de “Rebelde sin causa”. En 2001, poco después de la aparición del libro, el autor de estas líneas entrevistó a la biógrafa y le preguntó por la identidad del violador. Pese a admitir que sabía su identidad, no quiso revelar si aún vivía y se limitó a la descripción que aparece en el libro: “uno de sus ídolos de infancia, poderoso, casado y estrella de cine veinte años mayor que ella”.

Natalie, por entonces una quinceañera, le explicó a su amiga Jackie Eastes que una mañana este actor y productor le había brindado la posibilidad de tener un papel en su nueva película. Debía acudir a su suite en un hotel de Los Ángeles para hacer una prueba, leyendo una escena con él. Para la actriz era un sueño hecho realidad. Poder participar en una producción con alguien que había visto tantas veces en la sala de proyección era una de sus mayores aspiraciones. Sin embargo, no tardó en comprobar que había sido engañada. Tras ofrecerle una copa, Natalie preguntó por su papel y la parte que tenía que interpretar en la prueba. “Siempre quise follarte”, le dijo. No había nada. El tipo le soltó que tenía una fascinación especial por las actrices jóvenes, sospechando que ella no era su primera víctima.

“Fue asqueroso y verbalmente abusivo”, le contó la actriz a su amiga. También le comentó que trató de huir, pero el actor la agarró y la tiró a la cama de la suite. Intentó luchar, pero se dio cuenta que podría ser más doloroso para ella si oponía resistencia. “Él simplemente le arrancó la ropa”, rememoró Eastes quien también apuntó que su amiga sangró. Antes de salir de la habitación dolorida y tapada como pudo con un abrigo, el violador le gritó: “Si se lo cuentas a alguien, esta será la última cosa que hagas”.

Eran las ocho de la mañana cuando Natalie Wood llamó a la puerta de Jackie Eastes. Allí se derrumbó y lo contó todo. En el recuerdo de la amiga, la joven apareció en la casa histérica, con los ojos hinchados y rojos. “Me violaron anoche. Fue horrible. Tengo miedo. ¿Qué voy a hacer?” Ese mismo día, por la tarde, acudió también hasta el hogar de Dennis Hopper para explicarle lo sucedido. Tanto Eastes como Hopper coincidieron en sugerir a Natalie que llamara a la policía, pero la actriz pensaba que esa denuncia podría anular su carrera como actriz.

¿Quién fue el violador? Desde que se publicó esta historia ha habido muchas y diversas especulaciones, pese a que Natalie Wood nunca habló públicamente sobre el culpable de aquel delito. Si alguien ha sido vinculado con ese crimen es el recientemente desaparecido Kirk Douglas, una leyenda urbana que parte de un comentario en un blog de Hollywood realizado por un comunicante anónimo que fantaseaba con la posibilidad de ser en realidad Robert Downey jr. Para hacer más creíble su historia, incluso añadía el número de teléfono privado de una de las hijas de Wood, Natasha, aunque en realidad era de alguien con el mismo nombre. Posteriormente el comentario fue eliminado y un portavoz de Downey jr. negó que su cliente hubiera hecho esa acusación.

Finstad recuerda en su libro que Natalie Wood no quiso volver a coincidir jamás con su violador, incluso cuando muchos años después le ofrecieron la posibilidad de aparecer con él en una película. En cambio, sí aceptó participar en un acto de homenaje a Douglas y entregarle personalmente un premio de la comunidad judía.

La identidad del violador sigue siendo hoy un enigma.