Un sector de Ciudadanos pide que se anule el nombramiento a dedo de Carrizosa como candidato

Exigen que se celebren primarias para seleccionar a los aspirantes para las elecciones autonómicas en Cataluña

Ciudadanos aterrizó en la política española con la regeneración democrática en el centro de su discurso y convirtió el proceso de primarias en uno de sus estandartes. De hecho, el partido naranja arrastró al PP a escoger esta vía para la elección de candidatos al exigírselo para llegar a acuerdos políticos. Sin embargo, la dirección del partido se ha llevado por delante la democracia interna recientemente: apartó a Lorena Roldán, votada por las bases, y designó a dedo a Carlos Carrizosa como candidato a la Generalitat, una decisión que ha levantado ampollas internamente y ha impulsado a un sector crítico a denunciarlo ante la Comisión de Garantías de la formación y pedir su anulación.

Este grupo, encabezado por cuatro diputados en el Parlament –Antonio Espinosa, Carmen de Rivera, Sergio Sanz y María Francisca Valle- y formado por otros 24 miembros -entre ellos, uno de sus fundadores, Xavier Pericay-, considera que para nombrar a un nuevo candidato a la Generalitat se deben seguir los pasos estipulados en los Estatutos y se debe celebrar un nuevo proceso de primarias, previa renuncia de Roldán. En este sentido, además, explican que hay margen para que se celebren las elecciones internas porque todavía no están convocados los comicios en Cataluña. “No hay razón para saltarse este principio”, aseguran desde el sector crítico.

De hecho, critican que los argumentos dados por la dirección nacional para hacer el cambio de Carrizosa por Roldán son “endebles”. Creen que no se da ninguna situación “excepcional” como han pretendido proyectar desde Madrid y consideran que el nuevo candidato debe ser “legitimado” por las urnas. “Es una bandera nuestra”, exponen, tras matizar que no están ni a favor de un candidato ni de otro, sino que son partidarios de que las bases escojan.

La dirección nombró a Carrizosa como candidato bajo el argumento de que permitiría “facilitar” una coalición constitucionalista, algo que tampoco está surtiendo efecto, de momento. El PP no se ha movido de posición y opta por concurrir en solitario tras la experiencia en el País Vasco, donde la alianza no funcionó. Sí es cierto que el movimiento también puede impulsar al partido naranja ante el desplome que apuntaban las encuestas con Roldán, ya que Carrizosa se ha erigido en una figura respetada y reconocida en el sector constitucionalista tras años en la primera línea de defensa frente al independentismo.