Carles Puigdemont anuncia que se da de baja del PDeCat

Tras la demanda del partido heredero de Convergència contra su formación por el uso de las siglas de JxCat

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha dado de baja esta mañana del PDeCat tras la demanda interpuesta contra su nuevo partido por el uso de las siglas de JxCat. En un mensaje a través de las redes sociales, ha comunicado que continuará trabajando para mantener una “relación cordial” entre ambas formaciones. El goteo de bajas ha continuado hoy con la marcha de algunos dirigentes destacados, como los presos -Joaquim Forn, Jordi Turull y Josep Rull-; los consellers Meritxell Budó, Damià Calvet, Jordi Puigneró y Miquel Buch; Albert Batet y Míriam Nogueras.

El PDeCat es el partido heredero de Convergència mientras que Puigdemont ha creado un nuevo partido (JxCat) con el objetivo de desligarse del pasado de la formación que fundó Jordi Pujol. Aunque han mantenido negociaciones durante meses para tratar de encontrar un encaje e integrarse, las opciones de acuerdo se han diluido tras la demanda interpuesta por el PDeCat por la marca de JxCat. Un juez ha fijado una vista para el 25 de septiembre a las 15.30 donde decidirá si toma medidas cautelares y prohíbe de forma provisional el uso de las siglas, un activo importante teniendo en cuenta el éxito que han tenido en las últimas elecciones.

El portavoz del PDeCat, Marc Solsona, ha precisado esta mañana que el partido presentó una demanda civil el 6 de agosto por el “incumplimiento de unos acuerdos societarios”. “Decimos esto porque el tema es este: es una demanda civil para impugnar unos acuerdos societarios de una asamblea que hizo JxCat el 27 de junio”, ha aclarado. “En ningún caso es una denuncia contra nadie”, ha agregado. En este sentido, el centro de la divergencia se halla en que los afines a Puigdemont maniobraron de espaldas al PDeCat y cambiaron a los representantes legales para adueñarse de las siglas, algo que los neoconvergentes consideran incorrecto.

“El PDeCat en su expansión territorial estamos actuando como JxCat”, ha explicado, en alusión a que todos los alcaldes y líderes territoriales actúan bajo las siglas de JxCat porque se presentaron con esa marca a las pasadas elecciones municipales. “Vamos a clarificar si el cambio de derechos de JxCat se hizo como se tenía que hacer”, ha afirmado Solsona, quien ha apuntado que en el momento que se impulsó JxCat como candidatura, se firmaron unos acuerdos en el cual “la gestión de la marca y el partido se tenían que consensuar”.

Aunque después de este choque con desenlace en los juzgados ambas formaciones hayan quedado al borde del divorcio, lo cierto es que se mantienen los puentes de diálogo y todavía albergan posibilidades de concurrir conjuntamente. En este sentido, el presidente del PDeCat, David Bonvehí, tiene línea abierta de comunicación con el secretario general de JxCat, Jordi Sánchez. Solsona ha apuntado que el PDeCat no renuncia a llegar a un acuerdo, pese a que también ha explicado que, una vez se evidencia que son dos partidos distintos, han activado la maquinaria de cara al inicio de curso político. “Mantenemos canales y la voluntad abierta”, ha dicho, antes de asegurar, también, que el PDeCat concurrirá a las elecciones catalanas sea en solitario o con un acuerdo con el partido de Puigdemont.

Respecto a la pugna por las bases, el PDeCat ha precisado hoy que tan solo se han dado de baja el 7 por ciento de sus asociados tras la creación de JxCat, lo que supone en torno a 800 militantes de los 13.000 que tenía, según datos del partido. En la dirección, estaba compuesta por 27 miembros y se han marchado 8.

A la baja de Puigdemont de hoy, cabe sumar la del exconseller Lluís Puig; los senadores de JxCat; y, los concejales en el Área Metropolitana de Barcelona en las últimas horas. También ha habido una ola de bajas entre los diputados del Parlament -30 de los 34-.