La Guardia Urbana impone 3.178 denuncias por hacer botellón y 1.497 por no llevar mascarilla en Barcelona

Los delitos en la ciudad caen un 41 % este verano y los hurtos un 61 %

La Guardia Urbana de Barcelona ha denunciado a 3.178 personas por hacer botellón en el espacio público de la ciudad durante este verano y a otras 1.497 por no llevar mascarilla, y ha desalojado a 23.612 personas de plazas y espacios públicos por la noche por incumplir las restricciones sanitarias, el 63% de las cuales en los distritos de Ciutat Vella y Sant Martí.

Lo ha anunciado el intendente mayor de la Guardia Urbana, Pedro Velázquez, en rueda de prensa junto al teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, en la que han explicado el balance del dispositivo de verano del cuerpo policial local.

La Guardia Urbana ha constatado un “elevado grado de cumplimiento” de la obligación de llevar la mascarilla, aunque ha hecho un total de 33.179 avisos relacionados con el cumplimiento de la normativa desplegada para regular el uso del espacio público.

Velázquez ha informado de que el fin de semana de los días 4, 5 y 6 de septiembre se desalojaron tres fiestas ilegales, se levantaron siete actas de inspección con diferentes infracciones locales y se denunciaron a 96 personas, en el marco de un servicio especial para detectar fiestas ilegales.

Durante el verano se han cerrado 26 playas, “sobre todo en julio, por la tarde y en la playa del Bogatell”, y Velázquez ha destacado el aumento de la demanda ciudadana (un 22%), que alertaban de determinados comportamientos en el espacio público.

Por otro lado, este verano ha bajado la actividad delictiva en la ciudad un 41% --pasando de un total de 41.394 delitos el verano pasado a 24.400 este año--, una actividad que se concentra principalmente en los distritos de Ciutat Vella, Eixample y Sant Martí, con más del 50%.

También han disminuido un 61% los hurtos y se han registrado un total de 9.919 casos ante los 23.854 casos del verano pasado; mientras que los robos con fuerza han caído un 32% --con un total de 1.535 casos en lugar de los 2.274 del verano pasado--, y los robos con violencia e intimidación han registrado una caída del 29%, con 1.860 casos.

A diferencia de otros años, la venta ambulante ha sido “prácticamente inexistente” en la ciudad este verano, con operaciones conjuntas con la Policía Portuaria en momentos puntuales en el Maremàgnum.

Durante este año ha habido una reducción del 43,7% de los accidentes con víctimas, con un total de 3.527 siniestros en el conjunto de la ciudad y, este verano en concreto, se han reducido al 34% con dos víctimas mortales entre julio y agosto.

En cuanto a las personas heridas graves, también hay una reducción, del 29,8%, pasando de 141 a 99 heridos de consideración, y ha disminuido “de manera importante” las personas muertas en accidentes de tráfico: este año han habido ocho ante las 13 que hubo el año pasado por estas fechas.

Batlle ha destacado que este verano “se ha superado con nota”, a pesar de la crisis sanitaria que ha generado un espacio público muy tensionado con problemas latentes --ha dicho-- y ha hecho un llamamiento al civismo y a la responsabilidad.