Los MIR se plantan: anuncian huelga del 21 al 23 de septiembre tras ver agravadas sus condiciones por la covid

Reivindican mejoras laborales, retributivas y formativas: un tercio de los médicos residentes pasa visitas tras una guardia de 24 horas

Después de Madrid, Valencia y Canarias, era cuestión de tiempo que los Médicos Internos Residentes (MIR) de Cataluña dijeran “basta, hasta aquí hemos llegado”. Hace años que los MIR vienen quejándose de las condiciones laborales, retributivas y formativas en las que realizan la residencia, que en función de la especialidad puede ir de los cuatro a los cinco años de formación. Pero la crisis de la covid ha agravado las condiciones precarias en las que se forman y prestan servicios asistenciales al sistema sanitario público y concertado. “La pandemia ha trastocado nuestras condiciones de trabajo y ha afectado a nuestra formación y retribuciones”, lamenta Àlex Mayer, residente de Medicina Interna del Consorcio Sanitario Parc Taulí de Sabadell. Mayer ha comparecido esta mañana junto a sus compañeros Pilar Fafián, residente también en el Parc Taulí de Sabadell y Oriol Mirallas, residente de Oncología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, con el apoyo del sindicato mayoritario de este colectivo, Metges de Catalunya, para convocar una huelga los próximos días 21, 22 y 23 de septiembre. Admiten que el momento es delicado, el riesgo de rebrote en Cataluña ha día de hoy sigue alto, se sitúa en 178, y en cuatro días empiezan los colegios. Pero hace meses que andan negociando y no han conseguido nada. En junio, cuando los MIR de Madrid anunciaron huelga, ellos empezaron a dialogar con el gerente del Institut Català de la Salut, Josep Maria Argimon, y con el CatSalut, que pese a comprender algunas de sus reivindicaciones, no han movido ficha para ofrecer respuestas. Están llamados a la huelga 3.500 de los 4.500 residentes que hay en Cataluña.

Cataluña a la cola en horarios y retribuciones

Las Comunidades Autónomas son las que tienen que desarrollar la normativa de los MIR, pero la regulación de la relación laboral de los residentes depende del Gobierno. De media un MIR empieza con un sueldo base de 16.000 euros sin guardias, pero en Canarias, donde el sueldo base es más alto, un residente de primer año puede cobrar 3.000 euros más. Mirallas añade además, que Cataluña es la comunidad con los horarios más extensos. “Nuestras jornadas laborales se extienden de las 8.00 a las 17.00 horas, cuando en el resto del país cumplen con un horario de 8.00 a 15.00 horas”, explica.

Además de denunciar “un trato injusto” y de tener el rango de trabajadores más precario del sistema de salud, lo que les empuja a la huelga es dignificar el trabajo profesional de los MIR, asegurarse la adquisición de los conocimientos y la experiencia necesaria para especializarse como médicos. Dividen sus reivindicaciones en tres bloques. El primero habla de su formación. Reclaman que se respete el tiempo que los residentes deben dedicar a la formación. El médico residente debería ser un alumno en prácticas, que se ha sacado una carrera de seis años y ha aprobado un examen. Pero la realidad es otra. “La inmensa mayoría de hospitales funcionan gracias a los residentes, cuando no deberíamos ser imprescindibles", ha lamentado Mayer. Reclaman que el 15% de su jornada laboral se destine a formación y que se reserven 10 días anuales, como mínimo, para participar en congresos u otros actos formativos. “La prioridad de los MIR es la formación especializada y no la dotación de personal a los centros de salud”.

Derecho a descansar

En el ámbito laboral, quieren borrar la imagen de peones que tiene el sistema sobre ellos. Piden una jornada ordinaria de 35 horas semanales, como el resto del Estado, y que se cumplan las doce horas de descanso ininterrumpido, tras una guardia, así como las 36 horas seguidas de descanso semanales que se contemplan en la legislación vigente.

16.000 euros de sueldo

Sobre las retribuciones, quieren dejar de ser mileuristas y cobrar más la hora de las guardias, además de incorporar plus de nocturnidad entre las 22.00 y las 6.00 horas, el abono de las dietas durante las guardias o la retribución del complemento de jornada completa a los residentes mientras dure la pandemia.

Están abiertos a negociar a partir de la semana que viene estas demandas antes de ir definitivamente a la huelga.