Dos independentistas detenidos por quemar contenedores en Barcelona tras la Diada

Los Mossos d’Esquadra los arrestan también por desobediencia

Los Mossos d’Esquadra detuvieron a dos independentistas la noche del viernes 11 de septiembre, cuando se dio por finalizada la Diada. Fueron arrestados por participar en la quema de contenedores en el distrito barcelonés de Gràcia, que fue uno de los campos de batalla tras las marchas de los Comité de Defensa de la República (CDR) con motivo de la festividad catalana.

También fueron arrestados por desobediencia y pasaron a disposición judicial, han informado los Mossos. Una tercera persona fue detenida por la policía catalana la mañana del viernes por negarse a identificarse mientras hacia una pintada en Barcelona, y ya ha sido puesta en libertad.

La jornada de la Diada empezó con una veintena de incidentes en las vías ferroviarias, en las líneas del AVE y Cercanías, y sobre todo en las provincias de Lleida y Girona. Renfe pudo solucionar estos problemas, pero los cortes afectaron a miles de viajeros.

Horas más tarde, unos activistas empezaron a incendiar contenedores por el centro de Barcelona tras una jornada de protestas. Los disturbios se produjeron después de que quemaran sendos muñecos que simulan a Felipe V y a Felipe VI, durante un acto de los CDR. Detrás de los muñecos se han colocado cajas con nombres de grandes instituciones, empresas y bancos. No obstante, al atardecer no se habían producido más incidentes violentos.

Los quemaron tras simular un juicio contra ‘el régimen del 78’, conducido por Roger Español, el manifestante que perdió un ojo durante los altercados del 1-O.

La sentencia simbólica del simulacro de juicio, leída por Español, fue ‘El pueblo de Catalunya decide: Declaramos al Estado español represor del pueblo de Catalunya y lo condenamos a quemar en la hoguera’.

Los CDR habían convocado la movilización en Arc de Triomf y reunieron a unas 200 personas que se han desplazado hasta el cruce entre la ronda Sant Pere y la calle Girona, frente al monumento de Rafael Casanova, donde realizaron esta ‘performance’.

Después han continuado hasta la plaza Urquinaona, que se ha convertido en un símbolo de los CDR por los disturbios que hubo en este lugar tras la sentencia del 1-O, y han avanzado hacia la plaza Catalunya para subir por paseo de Gràcia.

Durante la marcha gritaron consignas como ‘1-O ni olvido ni perdón’, ‘Viva Terra Lliure’, ‘Urquinaona, lo volveremos a hacer’ y gritos a favor de la independencia y contra la policía.

Los manifestantes no respetaron en ningún momento las distancias y las medidas sanitarias por el coronavirus, excepto el uso de la mascarilla.

Se trató del primer acto vandálico importante de los denominados CDR (comités de defensa de la república) en muchos meses. Durante la eclosión de la pandemia y el posterior confinamiento han estado muy inactivos.