El Gobierno socorre a Colau y su política de vivienda ante la pasividad de la Generalitat

Ábalos promete al Ayuntamiento una inyección de 72 millones supeditados a la aprobación de los Presupuestos

La visita de los ministros de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, es decir, de Fomento, hasta no hace mucho, suele saldarse con promesas, algún acuerdo y una amplia lista de la compra por parte de las autoridades y patronales locales. Y la llegada de José Luís Ábalos a Barcelona no ha sido muy diferente. Eso sí, en esta ocasión quien se ha llevado el gato al agua ha sido la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Las novedades sobre el corredor mediterráneo, el traspaso de Cercanías o los fondos europeos para la recuperación económica quedan para otra ocasión. Así, Gobierno y Ayuntamiento han rubricado un protocolo para que el Estado inyecte 72 millones destinados a políticas de vivienda en los próximos cuatro años. En concreto, este dinero servirá para acelerar la construcción de 3.614 pisos públicos de alquiler, ya previstos por el Plan de la vivienda 2016 hasta 2025. La letra pequeña del acuerdo, sin embargo, establece que estos fondos llegarán previa aprobación de los Presupuestos.

“Por primera vez podemos decir que en Barcelona no nos sentimos solos”, ha señalado Colau en alusión a falta de sensibilidad de la Generalitat en cuanto a vivienda pública se refiere. El dinero del Gobierno sufragará el 16% de la inversión municipal para construir estos 3.614 pisos públicos: "Esto es un apoyo real que se suma a la esfuerzo municipal ". Colau ha dejado la puerta abierta para que la inversión crezca hasta los 110 millones. La alcaldesa ha recordado que en el periodo 2016-2020, Barcelona recibió del Estado y la Generalitat 6,6 millones, menos de un 1% de la inversión municipal.

Por su parte, José Luis Ábalos ha celebrado que el protocolo firmado en Barcelona “es la primera piedra de un marco político estatal para revertir décadas de descapitalización” de los gobiernos del PP en materia de vivienda. “Este protocolo marca el camino para otros ayuntamientos”, sentenció el ministro, que ha añadido que es la manera “más eficaz” para intervenir en el mercado de la vivienda y hacer frente a “la escalada de precios del alquiler”. Ahora bien, el acuerdo rubricado entre Ávalos y Colau queda supeditado a los futuros Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Infraestructuras

Con motivo de la visita del ministro, la patronal Fomento del trabajo organizó un acto con representantes de diferentes estamentos de la sociedad civil catalana para, precisamente, poner negro sobre blanco en materia de infraestructuras. El presidente de la patronal, Josep Sánchez Llibre, precisamente, recordó esta misma semana que en la última década Cataluña la falta de inversiones por parte del Estado asciende a 28.000 millones.

En el acto, que ha reunido a Pimec, el Círculo de Economía, la Cámara de Barcelona, sindicatos, Generalitat y Ayuntamiento, Ábalos ha asegurado compartir la agenda de las peticiones y proyectos expuestos por los agentes sociales y ha asegurado que “Cataluña se merece lo mejor y lo tendrá”. “Este acto es una muestra palpable de que el diálogo no es solo viable, sino que produce resultados”, ha destacado el ministro, que ha cargado contra la política de confrontación que cree que está instalada en España en estos momentos."Si compartimos agenda, hagamos algo positivo. Luego ya negociaremos y tendremos que renunciar todos", ha dicho Ábalos en referencia a las diferencias políticas entre el Gobierno central y la Generalitat.