Mas, Puigdemont y Torra llaman a rebasar el 50% de los votos para dar “una respuesta colectiva superior al 1-O”

Los tres ex presidentes se reúnen en Perpiñán para denunciar la “España de la represión”

Los últimos tres presidentes de la Generalitat, Artur Mas, Carles Puigdemont y Quim Torra, han denunciado este viernes una “España de la represión” con el rey Felipe VI, durante cuyo reinado los tres expresidents han terminado “inhabilitados o destituidos” por el Estado.

Mas, Puigdemont y Torra han comparecido conjuntamente desde la Casa de la Generalitat en Perpiñán (Francia), coincidiendo con la visita de Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Barcelona.

En la comparecencia de los expresidentes, Puigdemont ha señalado que en los seis años de reinado de Felipe VI “todos y cada uno de los presidentes de la Generalitat han sido inhabilitados o destituidos”, lo que representa “un récord que quizás encaja con la tradición de los Borbones” pero que es “una vergüenza” para los “responsables políticos que lo han alimentado, tolerado o dirigido”.

Torra ha señalado que su caso, inhabilitado por el Tribunal Supremo por desobediencia por la pancarta de los políticos presos, el de Puigdemont, que huyó al extranjero y fue procesado en rebeldía por el 1-O, y el de Mas, condenado por desobediencia por la consulta del 9N, son ejemplos de que “el diálogo que España promete acaba siempre en sentencia”.

Así, ha alertado de que el soberanismo está a su juicio “en un laberinto”, del que considera que se debe salir con “persistencia, determinación y saltando todos los muros”.

Por su parte, Puigdemont ha hecho hincapié en que la mesa de diálogo entre Gobierno y Generalitat no ha dado “resultados” a día de hoy y que solo “tiene sentido si es para arreglar el conflicto político”.

Por su parte, Mas se ha preguntado retóricamente: “¿Cómo puede ser que, si tanto dicen que quieren dialogar, el jefe del Estado no requiera la posición o iniciar un diálogo con nosotros, con tres presidentes que han sido protagonistas de este proceso soberanista?”.

Para el exlíder de CDC, esto, junto con otros elementos, demuestran que “no hay voluntad de diálogo real en las máximas instituciones del Estado” ante un conflicto en Cataluña que cree que va “más allá del Gobierno, sea del color que sea”.

En este contexto, Mas ha defendido la necesidad de una mediación internacional, que "nadie va a regalar y se tiene que “ganar”, por lo que el primer paso sería, a su juicio, a través de las elecciones catalanas del próximo febrero.

“Si la mayoría -independentista- cada vez es más amplia, la mediación internacional cada vez estará mas cerca”, ha augurado.