Cataluña no descarta ahora el estado de alarma que Illa impuso a Madrid

La Generalitat decidirá hoy a primera hora si aumenta las restricciones y estudia cerrar bares y restaurantes para contener la segunda ola de coronavirus

Cataluña podría cerrar bares y restaurantes hasta finales de mes para frenar el coronavirus. La Generalitat está estudiando esta posibilidad y este miércoles, a primera hora y tras una reunión del Govern, se decidirá si finalmente se lleva a cabo. Este escenario está encima de la mesa, aunque fuentes de la conselleria de Salut han descartado confirmarlo hasta que pase por las manos del Procicat (Plan territorial de protección civil de Cataluña).

Este anuncio se produce justo en un momento en que Cataluña ha dado por iniciada la segunda ola del coronavirus. Tras varios amagos con puntuales repuntes de contagios durante las últimas semanas, la Generalitat ha confirmado ayer que la curva del riesgo de rebrote ha consolidado una imparable dinámica de ascenso y la autonomía se ha embarcado en una nueva ronda de restricciones para evitar que la pandemia vuelva a descontrolarse.

Para contener los contagios, el Govern no parece dispuesto a escatimar recursos e instrumentos: de entrada, anunciará medidas hoy y ya no cierra la puerta a pedir al Gobierno el estado de alarma.

Las medidas irán dirigidas a restringir la movilidad e interacción social y, de momento, se descartan cierres perimetrales –como en Lleida o Igualada–. La primera medida tomada ha llegado esta tarde: se han prohibido durante los próximos 15 días las actividades deportivas no profesionales.

El resto están todavía perfilándose, ya que requieren de acuerdo con los sectores implicados – restauración, hostelaría, servicios sociales–. En este sentido, el Govern confirmará este miércoles si cierra bares y restaurantes. Además, el Govern ha recomendado ya que las universidades vuelvan a las clases virtuales y las empresas apuesten por el teletrabajo –la Generalitat estima que podría pasar del 8% al 25-30%, aunque están abordándolo con los agentes sociales–.

En cualquier caso, Cataluña se ha visto forzada a precipitar la toma de medidas cuando hace menos de una semana contemplaba la reapertura de las discotecas hasta las 3.00 horas. Los datos han obligado a dar este giro en menos de siete días: la escalada del riesgo de rebrote parece irrefrenable y ha crecido en 100 puntos hasta situarse en 338 puntos. El límite de referencia de la Organización Mundial de la Salud para dar la epidemia como controlada es de 100.

La velocidad de contagio está a 1,33, esto significa que cada infectado contagia a 1,33 de media o que cada 100 infectados contagian a 133, para entenderlo mejor. La incidencia acumulada de casos diagnosticados en los últimos 14 días es de 270 casos por cada 100.000 habitantes. Además, la cifra de pacientes ingresados en hospitales asciende ya a 984, mientras que el número de ingresados en UCI se sitúa en 174. Todavía, eso sí, lejos de números de abril y mayo -las UCI llegaron a acoger a 1.800 pacientes-.

Algunos expertos critican, en todo caso, la incertidumbre que ha generado el Govern con las medidas, que va anunciando con cuentagotas. El Govern, eso sí, descarta a día de hoy el confinamiento perimetral y el estado de alarma, aunque advierte que no tendrá «ningún problema» en pedirlo al Gobierno.