Torra vuelve a la Generalitat por el homenaje a Companys y renueva el desafío: “No recularemos”

Pronuncia un discurso en el homenaje oficial en el interior del Palau

El independentismo ha culminado el 80 aniversario del fusilamiento del expresidente de la Generalitat, Lluís Companys, en un momento de inflexión del otoño que empieza, con el inicio de la segunda ola del coronavirus golpeando con fuerza, las bases de las entidades (ANC y Òmnium) claramente desmovilizadas y la vista puesta en unas elecciones que previsiblemente serán el 14 de febrero de 2021. Con todos estos condicionantes, los partidos han acudido por la mañana al tradicional homenaje floral en el foso del Santa Eulàlia del Castillo de Montjuic y han aprovechado para insistir con la «amnistía» para los líderes del «procés» condenados, apelar a la «lucha» democrática «por la independencia» y volver a exigir al Estado que reclame perdón de forma oficial. Por la tarde, los actos oficiales se han desplazado a la plaza de Sant Jaume, con Quim Torra de protagonista.

Y es que el expresident ha sido uno de los nombres propios de la jornada: no sólo ha acudido a Montjuïc sino que ha vuelto al Palau de la Generalitat tras ser inhabilitado hace poco más de dos semanas para participar en el homenaje oficial a media tarde en el que ha vuelto a cargar contra la Monarquía y contra el Estado –"Continúan derrocando presidentes elegidos democráticamente en pleno siglo XXI y en el corazón de Europa", equiparándose así a Companys, según ha dicho– y renovar el desafío del independentismo ante la cercanía de las elecciones: “No recularemos”, ha advertido sobre el objetivo de la “república catalana”.

“La maquinaria del Estado contra los anhelos de libertad del pueblo de Cataluña es implacable; es vengativa y tiene el escarnio como objetivo para que no nos atrevamos a volverlo a hacer. Y hay que decir que sí, que volveremos; la democracia siempre se impondrá a la injusticia y que la represión no encontrará nunca el objetivo que persigue”, advirtió tras denunciar que no se entiende que el Estado no haya perdido perdón 80 años después, algo que ya exigió en su discurso de la Diada.

El expresident ha regresado al Palau de la Generalitat después de hacerse efectiva su inhabilitación por desobediencia y ha buscado protagonismo tras la instalación del adoquín “stolperstein”, un proyecto del artista alemán Gunter Demnig que se coloca para recordar a los deportados y asesinados por el fascismo. Torra ha intervenido en un acto de pequeño formato por la situación de la pandemia celebrado en el Patio de Carruajes, donde ha pronunciado un discurso ante varios miembros del Govern.

El expresident ha instado a “superar el miedo” para lograr el objetivo de la república catalana y ha advertido: “Que el Estado español pierda toda esperanza, porque si el asesinato de nuestro president -Companys- no significó la renuncia a los anhelos de justicia y libertad, tampoco ahora renunciaremos, todo lo contrario, los defenderemos con más energía, esperanza y tenacidad. Nada nos hará recular”.