Cataluña aplicará nuevas fórmulas de confinamiento: “El ritmo de los contagios es insostenible”

El viernes decidirá si impone un confinamiento perimetral, de 15 días o de fin de semana para evitar el colapso hospitalario en tres semanas: “La situación es crítica”

Una mujer pasea frente a un mural este martes en Barcelona, horas antes del toque de queda decretado por el Gobierno de la Generalitat. La Generalitat, que adelantó el toque de queda a las 22.00 horas, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de decretar confinamientos domiciliarios durante los fines de semana. Con el sector de la restauración clausurado desde mediados de mes, los comercios deben cerrar a las 21 horas y teatros, cines y auditorios, a las 22. EFE/Enric Fontcuberta
Una mujer pasea frente a un mural este martes en Barcelona, horas antes del toque de queda decretado por el Gobierno de la Generalitat. La Generalitat, que adelantó el toque de queda a las 22.00 horas, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de decretar confinamientos domiciliarios durante los fines de semana. Con el sector de la restauración clausurado desde mediados de mes, los comercios deben cerrar a las 21 horas y teatros, cines y auditorios, a las 22. EFE/Enric FontcubertaEnric FontcubertaEFE

Doce días después de cerrar bares y restaurantes y suspender actividades deportivas, Cataluña sólo empieza a «intuir» los efectos de estas restricciones en las estadísticas. El secretario general de Salud, Marc Ramentol, ha admitido esta tarde que aunque el esfuerzo se nota, las restricciones no están dando los resultados que habían anticipado y que harán falta más medidas para evitar el colapso en los hospitales en las próximas tres semanas. “La situación epidemiológica es crítica y harán falta nuevas medidas para frenar el crecimiento descontrolado del virus. No es la hora de comenzar a desescalar, sino de poner más medidas”, ha zanjado.

El Procicat, el órgano del gobierno catalán que gestiona la respuesta a la pandemia, está debatiendo con expertos qué medidas pueden ayudar a doblegar la curva. Pero en vez de esperar a tener una respuesta los socios del gobierno catalán, ERC y Junts per Catalunya, que están ya en precampaña, van lanzando globos sondas sobre por dónde pueden ir las nuevas restricciones. Sobre la mesa hay tres fórmulas de confinamiento nuevas: un confinamiento perimetral, un confinamiento de fin de semana o, la más radical, un confinamiento total de quince días.

Tres fórmulas de confinamiento

El decreto del estado de alarma permite al Govern aprobar un confinamiento perimetral. Puede ser para aquellas regiones con los datos disparados, como el Baix Llobregat, con un riesgo de rebrote de 1.198; Osona (1.756) o Tarragona (1.043), como en toda Cataluña, tal y como han hecho ya el País Vasco, Asturias o Aragón. Pero el Govern estudia otras fórmulas de confinamiento que tendrían que contar con el visto bueno del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

La consellera de Salut, Alba Vergés (ERC), ha confirmado que estudian la posibilidad de decretar un confinamiento estricto los fines de semana, que es cuando hay más interacción social.

Sin embargo, esta fórmula, que avanzaron la portavoz del Govern, Meritxell Budó (JxCAT), y el conseller de Interior, Miquel Sàmper (JxCAT), no es la única alternativa que tienen sobre la mesa. Hay otra opción más drástica que avalan un grupo de expertos: un confinamiento estricto durante 15 días para reducir la movilidad y el contacto social al mínimo. No sería un confinamiento como el de marzo, porque la idea es que las escuelas sigan abiertas. Según expertos como el grupo de investigación computacional del Biocomsc, especializado en hacer proyecciones epidemiológicas, o el equipo de pediatría del Hospital Vall d’Hebron, cerrar escuelas no ayudaría demasiado a cortar las cadenas de transmisión porque la incidencia dentro de los centros sigue siendo baja. Hasta el 20 de octubre, la franja de 0 a 9 años es donde menos aumenta la incidencia de la covid. Hasta la fecha, hay 13.993 positivos acumulados en los centros escolares, el 0,85% de los alumnos y un 0,80% de los profesores. Y en estos momentos, hay 2.910 grupos confinados de 72.000, un 4% del total.

Ni Vergés, ni Ramentol ni el doctor Jacobo Mendioroz, coordinador de la Unitat de Seguimiento de la COVID-19, quisieron avanzar qué opción es mejor para doblegar la curva. «Los estamos analizando», insistió Mendioroz. Lo que sí tienen claro es que las medidas actuales no son suficientes y que el cierre de bares y restaurantes no sólo se prorrogará más allá del viernes, si no que se añadirán más restricciones.

Situación crítica

En tres semanas los contagios se han multiplicado por cinco. Ayer se detectaron 5.038 positivos, ingresaron 121 personas en los hospitales y 21 personas en la UCI. Los enfermos con covid en cuidados intensivos se han doblado en una semana, ya representan el 40% del total. Y las personas que llegan a Urgencias con sospecha de covid ya son el 20%. La incidencia acumulada en los últimos 14 días es de 600 casos por cada 100.000 habitantes. Entonces, ¿qué mejora? La epidemia crece y crecerá, pero se ha desacelerado el crecimiento. La velocidad de transmisión, la RT, ha bajado de 1,53 1 1,52 en el conjunto de Cataluña y a 1,39, en Barcelona. La curva no se doblegará hasta llegar a una RT de 1. Con estos datos se va a un colapso hospitalario, he ahí por qué se necesitan nuevas restricciones. En territorios como el Camp de Tarragona, la RT está a 1,8. También está alta en la Cataluña Central y el área sanitaria de Metropolitana Sur. A diferencia de este verano, Lleida es la zona con una evolución más favorable, la RT ha bajado a 1,15.

Con una velocidad de transmisión de 1,52 y 5.000 nuevos contagios diarios, las proyecciones matemáticas auguran 7.500 contagios la semana que viene. Mendioroz incide que teniendo en cuenta que un 1% de estos enfermos puede acabar en la UCI, la situación es “crítica”. Aunque admite que el crecimiento disparado empieza a limitarse, los datos no invitan al optimismo. “Tardaremos tiempo en volver a una cierta estabilidad y harán falta más esfuerzos", dice. Antes del viernes, que es cuando finalizan las restricciones actuales, el Procicat deberá decidir cuáles son estos esfuerzos. Hasta entonces, Mendioroz vuelve a reclamar a la ciudadanía civismo. El 40% de las personas se salta la cuarentena y el resultado de este descontrol es que el virus empieza a hacer mella en personas más mayores. Hasta ahora, la incidencia era muy alta entre los 15 y 19 años, pero está creciendo en franjas de edad de 50 a 59 y por encima de los 65. Esta repercusión tiene un impacto en las UCI y las defunciones. El perfil mayoritario de intensivos sigue siendo un hombre mayor de 65 años con comorbilidad.

Para intentar controlar el virus, los laboratorios están haciendo PCR casi por encima de sus capacidades, hacen 30.000 al día. En el caso del Hospital Vall d’Hebron, que ha tenido que hacer más pruebas entre el personal del centro para controlar unos brotes, esta presión se ha traducido en una demora de los resultados de hasta 10 días.

Con retraso respecto a otras Comunidades Autónomas, Cataluña estrena por fin la aplicación “RadarCovid”, con la idea de facilitar el rastreo.