Junqueras defiende el diálogo pese a la operación de la Guardia Civil, aunque ERC avisa de que “pasa al ataque”

El partido eleva el tono, presentará acciones legales y exige al Gobierno que dé explicaciones

El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por sediciónSusanna SáezEFE

El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha defendido este lunes seguir apostando por el diálogo con el Gobierno central pese a que haya operaciones policiales como la de la semana pasada en la que la Guardia Civil detuvo a 21 personas por presunto desvío de fondos para financiar el proceso independentista. En una entrevista de Rac1 recogida por Europa Press el día en que se cumplen tres años de su encarcelamiento tras ser condenado por el Tribunal Supremo, ha reconocido que operaciones de este tipo no ayudan, pero ha insistido en que la “responsabilidad” del independentismo es no abandonar nunca la voluntad de diálogo. Eso sí, el partido se revuelve contra las presuntas acusaciones y avisa: "Pasaremos al ataque y tomaremos la iniciativa”.

“Seguro que no ayuda. Pero al mismo tiempo nuestra responsabilidad está en no renunciar nunca a hablar y dialogar con todo el mundo”, ha zanjado. Junqueras se refiere a la operación contra el presunto desvío de fondos al independentismo de la semana pasada, en la que fue detenido el denominado Estado Mayor del “procés”, una suerte de sanedrín ante el 1-O que estaría integrado por David Madí (exalto cargo de CDC), Oriol Soler (empresario), Xavier Vinyals (Plataforma pro seleccions catalanes) y Xavier Vendrell (exconsejero de ERC).

Sobre las presuntas relaciones del independentismo con el Gobierno de Rusia y si había 10.000 soldados rusos preparados para intervenir en Cataluña, como refleja el auto del juez, el exvicepresidente de la Generalitat lo ha tachado de ridículo: “Es evidente que no tiene ningún sentido. Si alguien en algún momento se ha creído este tipo de cuestiones demuestra que es de una ingenuidad infinita”.

Poco después de que Junqueras mantuviera abierta la vía del diálogo pese a la operación de la Guardia Civil, Esquerra, eso sí, ha decidido elevar el tono y la gesticulación al cargar directamente contra “el Estado y sus cloacas" -”es una operación contra el independentismo", ha repetido en varias ocasiones la portavoz Marta Vilalta-, anunciar que estudian emprender acciones legales y exigir al Gobierno que dé “todas las explicaciones pertinentes”. “Debe asumir cuál es su responsabilidad y constatar cuál es su participación”, ha avisado la dirigente. Preguntada por qué acciones legales sopesan y si podrían ir dirigidas al teniente coronel de la Guardia Civil Daniel Baena o incluso pedir su cese, Vilalta ha lo ha dejado en el aire, ha dicho estar estudiando todas las “iniciativas legales” y no ha descartado “ninguna opción”.

“Ponemos en duda todo lo que aparece en el sumario. No damos credibilidad a nada. El objetivo de esta causa es nuevamente desestabilizar y dividir al independentismo. No les haremos el juego”, ha clamado Vilalta en rueda de prensa tras la reunión semanal del partido. “Todo son invenciones, son escuchas sacadas de contexto de la vida privada. Desde el espionaje político se intenta atacar al independentismo con la corrupción”.

Indulto: “No pasará, pueden soportar que estemos en libertad”

Junqueras, por su parte, también ha opinado sobre las peticiones de indulto que el Gobierno ha empezado a tramitar en las últimas semanas. Preguntado por si ve posible salir de la cárcel en Navidad a través de esta vía, Junqueras lo ha descartado: “No pasará porque no quieren, no lo pueden soportar”, y ha dicho que un indulto no es tan sencillo ni es lo que quieren los presos del 1-O, que son partidarios de una amnistía.

“No pueden soportar que estemos en libertad”, y ha vaticinado que las autoridades judiciales harán todo lo posible para evitar la puesta en libertad de los presos soberanistas, como cree que ya ocurrió con la revocación del tercer grado.

Además, el dirigente republicano ha abierto la puerta a posponer las elecciones catalanas previstas el 14 de febrero si la crisis sanitaria del coronavirus está descontrolada y ha confiado en que, si esto sucede, “habrá un consenso muy amplio en que es mejor posponer estas elecciones unas semanas a la espera de que la curva esté en mejores condiciones”, como sucedió con los comicios en el País Vasco y Galicia.