Stevie Nicks: la mística multimillonaria de Fleetwood Mac

Es la cantante femenina de un grupo que ha vendido más discos

Stevie Nicks, en su actuación en la fiesta de admisión en el Rock'n'Roll Hall of Fame, en 2019. Evan Agostini/Invision/APEvan AgostiniEvan Agostini/Invision/AP

Stevie Nicks es sin duda una de las figuras más peculiares y únicas en el mundo del pop-rock en los últimos 50 años. Y es fácil y difícil a la vez explicar los motivos. Podría ser por su imagen de cantante mística, su atractivo aspecto, el multimillonario éxito de Fleetwood Mac con ella de cantante y, sobre todo, su talento y una voz espectacular, única.

Hay grupos que tienen una especie de aura a su alrededor, indescriptible, y los Fleetwood Mac posteriores a 1974 son uno de ellos. Un sonido único, hits irresistibles como “Dreams”, “Rhiannon”, “Go Your Own Way”, “Don’t Stop”, “Little Lies”...éxitos que conoce todo el mundo y que aparecen en bandas sonoras, series y anuncios. Decenas de millones de discos vendidos e historias amorosas entre ellos (había dos parejas en el grupo durante unos años) darían para una serie. Por supuesto, había toneladas de cocaína y alcohol.

Cantante y compositora, Stevie no comenzó su andadura musical en Fleetwood Mac. Fue con su entonces pareja, el talentoso guitarrista Lindsey Buckingham. Grabaron en 1973 un buen disco de folk con toques pop, un poco olvidado hoy. Todo cambió cuando ambos entraron en la banda británica, que con estos fichajes casi dejó de serla, sonando mucho más americana. Pocas veces un grupo ha cambiado tanto, pasando del blues inglés típico de los 60 a un sonido AOR irresistible ideal para llenar macroestadios.

Empezaron a quedar muy muy lejos sus inicios incluso antes de juntarse con Buckingham. Fue con el grupo Changing Times, en su tierra de adopción California. Era una adolescente que venía de Arizona, y la banda no fue a más. Más tarde, y junto a Lindsey, formó Fritz, e incluso llegaron a telonear a Jimi Hendrix, Janis Joplin y Creedence Clearwater Revival .

Fleetwood Mac en 1973 se hallaban un poco en terreno de nadie, pese a seguir publicando magníficos discos. Pero ya sin Peter Green poco tenían que ver con el blues, y el estrellato masivo no llegaba. Les gustó el disco de Stevie y Lindsey, y les invitaron a entrar en la banda. John y Christine McVie y Mick Fleetwood no sabían lo que se avecinaba.

En poco tiempo, tres años, el grupo cambió de una forma radical. el grupo revitalizado logró un éxito sin precedentes: después de que su LP “Fleetwood Mac” encabezara las listas de éxitos en 1975, la banda grabó “Rumours” en 1977 , que vendió más de 17 millones de copias solo ese año,y se mantuvo durante varios años como el álbum más vendido de todos los tiempos, hasta la edición de “Thriller” de Michael Jackson.

El secreto residía en la música. Pocas veces lo comercial ha sido tan de calidad, y viceversa. Empezó con estos dos discos una retahíla de éxitos multimillonarios, y que encajan en cualquier situación y en cualquier emisora radiofónica. Grandes sencillos de éxito como “Dreams”, “Go Your Own Way” y “Rhiannon” hicieron de Nicks un punto focal de Fleetwood Mac , y en 1981 se tomó un descanso del grupo para grabar su debut en solitario. No obstante, hay que destacar que antes la banda había grabado su obra más ambiciosa, “Tusk”.

Un doble disco con toques más experimentales, pero que fue otro gran éxito. Lo variopinto de su público lo demuestra el hecho de que uno de los grupos tótem del sector “indie”, Hüsker Dü, publicaron su versión del álbum entero.

El debut en solitario de Stevie se llamó “Bella Donna”, y es seguramente su mejor obra en solitario, aunque bastante inferior a la banda madre. Volvió a ser platino, en buena parte gracias a sus duetos con Tom Petty en “Stop Draggin' my Heart Around” y con Don Henley de The Eagles en "Leather and Lace”.

Durante esa década, los 80, Stevie siguió bañándose en agua multiplatino. Los motivos se llaman “Mirage” y “Tango in the Night”, dos excelentes discos con material y singles de primer nivel, como “Gypsy”, “Little Lies”, “Everywhere”, “Seven Wonders”. En esos años Fleetwood Mac eran sinónimo de “mainstream”. Concretamente, “Tango...”, en 1987, pareció por momentos otro “Rumours”, estaban en la cumbre en todos los sentidos.

Desgraciadamente, en todos los sentidos incluía el consumo de estupefacientes. Y el de Stevie con la cocaína fue de récord, combinado además con alcohol. Se rehabilitaba de una adicción para seguir sumisa en la otra.

Los años 90 fueron mucho más complicados, a todos los niveles. Discos discretos en solitario, con escasa calidad y repercusión, combinado con álbumes de Fleetwood Mac muy flojos, y una dependencia total de cocaína y alcohol. El mejor momento llegó en 1998, cuando ella y la banda fueron admitidos en el Rock’n’Roll Hall of Fame.

Nicks regresó al estudio en 2001 con sus amigas Macy Gray , Sarah McLachlan , Sheryl Crow y la Dixie Chick Natalie Maines para el álbum en solitario “Trouble in Shangri-La”, su mejor trabajo desde el lejano “Bella Donna”. Por su parte, en este siglo Fleetwood Mac publicaron el notable y sorprendente “Say You Will”, un trabajo fresco y ambicioso y con muy buena música.

A sus 72 años no ha dicho la última palabra, ni mucho menos. Poco antes de la pandemia, que ha paralizado casi toda actividad musical, hubo una extensa gira en solitario, y además Fleetwood Mac encabezaron dos festivales de “classic rock”, en Los Ángeles y Nueva York. La mejor noticia es que, aparentemente, y tras una larguísima lucha, ya hace 30 años que no consume cocaína. Incluso tuvo problemas psiquiátricos por esta adicción.

Stevie es una de esas megaestrellas que parece inaccesible, y de hecho no es frecuente verla en los medios. De esta manera, es interesante saber algunas de sus opiniones, como que su heroína no es musical, sino la ex primera dama Michelle Obama. “Su trabajo es hermoso y elegante”, dice.

¿Qué le han enseñado 45 años como miembro de Fleetwood Mac sobre el compromiso? “Mucho, porque cuando estás en una banda tienes que ser parte del equipo. Hay algo reconfortante en eso. Pero en mi carrera en solitario, llego a ser el jefe. Tener ambos, para un Géminis como yo, es perfecto. Y lo supe en 1981: que tener una carrera en solitario solo haría que Fleetwood Mac fuera mejor”, comentó a Rolling Stone.

Hace dos años ya alertaba sobre el futuro de Fleetwood Mac, y las noticias son buenas del todo. “No creo que hagamos otro disco. Si el negocio de la música fuera diferente, podría sentirme diferente. No creo que haya ninguna razón para gastar un año y una increíble cantidad de dinero en un disco que, incluso si tiene grandes cosas, no se va a vender. Lo que hacemos es salir de gira, hacer un montón de espectáculos y ganar mucho dinero. Nos divertimos mucho. Hacer un disco no es tan divertido”.