Made in USA

Los que tenemos despacho profesional, por pequeño que sea, como me sucede a mí, recibimos semanalmente curriculums varios de gente que busca trabajo. En los profesionales siempre se detecta un especial cuidado en poner algo relacionado con Estados Unidos (USA), masters, cursos, etc. y si se puede citar, aunque sea de refilón, a Harvard o Yale, mejor que mejor. Vaya, que lo USA a nivel académico y profesional viste mucho, se presume una excelencia aunque se trate de una estancia de un ratito en cualquier universidad americana. Pasa como con los coches, si es made in Italy se le presume bonito y si es made in Germany se le presume técnicamente perfecto.

Digo esto, porque resulta sorprendente que las elecciones americanas se hayan disputado entre dos señores mayores, uno muy excéntrico y el otro con aspecto de venerable abuelito, y no entre personas con pinta de ejecutivos de las finanzas de esos que vemos en las películas: jóvenes, bien preparados, sean hombres o mujeres, y con ganas de comerse el mundo.

No seré yo quien haga una loa de este tipo de gente. Es más, la juventud, profesionalmente, está sobrevalorada y en la política Churchill siguió como Primer Ministro hasta pasado los 80. Claro que, como él decía y yo comparto, “soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa”. Y si en España hubiese una elección directa a Presidente ganaría otro señor que se aproxima a esa edad, Miguel Ángel Revilla, que sabe, habla claro y tiene más energía que Sergio Ramos, que a proporción es en lo futbolístico y respecto a la edad lo que los otros a la política.

Vaya, que les he metido este rollo porque tocaba hablar de USA y, sinceramente, como no soy ni politólogo, ni sociólogo, ni nada “ólogo” y, además, me declaro analfabeto político incapaz de entender la española y menos la catalana, ¿qué puñetas voy a escribir yo sobre las elecciones americanas y su resultado?