El RACC enmienda la plana a Colau: el urbanismo táctico está infrautilizado

Un estudio sobre los hábitos de movilidad durante la pandemia pone en entredicho las tesis del Ayuntamiento

El nuevo "urbanismo táctico" impulsado por ColauAyuntamiento de Barcelona

Apenas 24 horas después de que la alcaldesa de Barcelona presentase su plan estrella para crear una supermanzana en el Eixample, Ada Colau comienza a cosechar las primeras resistencias. El RACC concluye que las calles en las que se ha implantado el urbanismo táctico para ganar espacio público al tráfico están infrautilizadas. El organismo ha analizado el uso que hacen los peatones mediante una encuesta y concluye que sólo un 20% de los usuarios utiliza los nuevos espacios para caminar. Por ello, reclaman al Ayuntamiento que revise la intervención. “Si ponemos más espacio para el peatón, pero no se utiliza, el resultado es ineficiente”, afirma el director de la Fundación RACC, Lluís Puerto.

El presidente del RACC, Josep MateuMateu, no obstante ha sostenido que lo tienen que estudiar y ha defendido que cualquier medida que se tome se tiene que consensuar con todos los actores porque el Eixample es muy importante para la ciudad y la convivencia. “Sería muy importante hacer grupos de expertos para poder tomar una decisión que es muy importante para la ciudad de Barcelona y que no se puede tomar de forma precipitada”, ha añadido.

Así las cosas, el estudio del RACC ha analizado el uso que hacen los peatones del espacio pacificado a varias calles. Según sus datos, el uso del espacio ganado en la calzada en la vía Laietana es casi nulo: sólo un 0,5% de los peatones lo utilizan para caminar. En Gran Vía, el porcentaje es del 4,1%, mientras que en Rocafort y el Consell de Cent sube hasta el 16,1 y el 13,3%, respectivamente. Sólo en la calle de Girona se hace un uso más intensivo: el 47,8% de los peatones caminan por la calzada.

Más allá del urbanismo táctico, el estudio del RACC analiza los cambios que la pandemia ha causado en la movilidad. Lo más destacado: el 30% de usuarios ha cambiado de medio de transporte y se han priorizado los de uso individual. Además, un 17% de los encuestados asegura que tiene intención de cambiar la manera de moverse próximamente, especialmente para pasar a desplazarse a pie, en bicicleta propia o en coche.

El estudio incluye 1.600 encuestas a ciudadanos residentes en el área metropolitana de Barcelona y más de 60.000 observaciones a personas que se desplazaban en diferentes modos de transportes, realizadas durante el mes de septiembre de este año.

Por medio de transporte, el uso del coche para ir a trabajar se ha duplicado: si antes de la covid lo utilizaban el 24% de los encuestados, el porcentaje llega ahora al 47%. Además, la mayoría viajan con un solo ocupante, con una media de 1,16 personas por coche. Por otro lado, ir a pie también ha ganado peso, mientras que, en cambio, los que optan por el metro y el autobús han ido a la baja.

En cuanto a los usuarios de vehículos de movilidad personal, han aumentado un 18% en comparación con los datos de antes de la pandemia, aunque el porcentaje varía bastante en función de la zona de la ciudad. En cambio, según el RACC, el uso de la bicicleta entre semana se ha reducido un 19%, un dato que contrasta con la alerta de las entidades ciclistas por el aumento de usuarios de los carriles y con las cifras de ventas de las tiendas de bicicletas. Desde el RACC, pero, matizan que la movilidad en este medio de transporte ha aumentado mucho durante los fines de semana.

Sea cual sea el medio de transporte, los datos del RACC apuntan que la movilidad ha bajado al conjunto de la ciudad. La obligada, vinculada al trabajo o estudios, se ha reducido en 1.125.000 desplazamientos diarios menos que antes del coronavirus. Entre las posibles causas: la generalización del teletrabajo, que el RACC sitúa en el 40% de los trabajadores (la mitad con teletrabajo cada día, y la otra mitad con un modelo mixto de presencialidad).