El talón de Aquiles de Esquerra en el Govern

El titular de Asuntos Sociales y Trabajo suma polémicas con la pandemia: las residencias, el teletrabajo y ahora los autónomos. Desde el partido dejan entrever que no pueden cesarle en funciones

El Parlament rechazó este octubre su reprobación por la gestión de las residencias gracias a la abstención de la CUPDavid Zorrakino Europa Press

Chakir El Homrani (ERC) se ha convertido en uno de los consejeros más cuestionados del Govern a raíz de la gestión de la pandemia. Titular de la cartera de Asuntos Sociales y con competencias directas en una área tan sensible como la de Trabajo, la última polémica se ha producido precisamente esta semana con la gestión de las ayudas a los autónomos. El colapso total de la página web habilitada y la exclusión de la gran mayoría de los solicitantes han puesto en la picota al Ejecutivo, con responsabilidades compartidas entre Trabajo y el departamento de Políticas Digitales que dirige Jordi Puigneró (JxCat), responsable de la web que falló a las pocas horas de ponerse en marcha.

Ayer mismo, el propio Aragonès tuvo que salir al paso de las críticas internas y externas, defendió públicamente al titular de Asuntos Sociales –«nadie es perfecto, dijo»– y recriminó las «peleas partidistas» dentro del Govern. Además, confirmó que se está trabajando para implementar un mecanismo de «ayuda permanente y continua» a los autónomos ante la crisis provocada por la pandemia, después del colapso de la ayuda de 20 millones de euros de esta semana. Es decir, una nueva medida para paliar la crisis generada esta semana con el foco puesto en Asuntos Sociales y Políticas Digitales.

En paralelo, la portavoz de ERC, Marta Vilalta admitió en una entrevista en Ràdio 4 que ahora no es momento para posibles ceses –preguntada sobre El Homrani– debido a la situación de interinidad del Ejecutivo. «Poner el cargo a disposición en un momento como el actual, en un tiempo de descuento de la legislatura, donde no hay posibilidad ni de nombrar otro conseller, donde no hay posibilidad de hacer los cambios (...) no creo que sea la mejor de las decisiones». Además, se disculpó por los rifirrafes entre los socios de Govern por las ayudas a los autónomos, y ha dicho que tendrán que «poner el contador a cero y no seguir dando estos espectáculos» en la próxima legislatura.

Al margen de la guerra intestina entre republicanos y postconvergentes, recrudecida con la gestión del coronavirus y el ascenso de Aragonès tras la inhabilitación de Quim Torra, lo cierto es que no es la primera vez que El Homrani se sitúa en el centro de la polémica.

La primera fue coincidiendo con la llegada del coronavirus y los casos de contagios y fallecidos en residencias y centros sociales, en ascenso imparable durante la primavera. Tanto es así que, tras registrar más de 1.000 muertos en menos de un mes- el entonces president Quim Torra decidió retirar las competencias en geriátricos de Asuntos Sociales y pasarlas a Salud, también en manos de Esquerra, entre reproches públicos a Chakir El Homrani.

El siguiente episodio llegó este otoño, cuando el republicano aseguró por sorpresa que el teletrabajo era obligatorio -cuando Cataluña no tiene competencias para ello- e incluso anunció sanciones para aquellas empresas que no cumplieran sin tener ninguna normativa al respecto. Una noticia rectificada luego por el propio Govern, con una notable dosis de autocrítica tras varios mensajes cruzados de desconcierto e indignación por parte del sector empresarial.