Bares y restaurantes reabrirán el lunes hasta las 21.30 y con mesas de hasta cuatro personas

En Navidad y Fin de Año no habrá restricciones de movilidad perimetral, pero sí habrá confinamiento nocturno hasta las 22.00 horas

Con 32 minutos de retraso sobre la hora prevista, el Govern de la Generalitat ha comparecido finalmente para presentar la estrategia de desescalada que entrará en vigor a partir del próximo lunes. Tras el vodevil protagonizado por los socios del gobierno catalán esta semana, con filtraciones sobre el borrador antes de presentar las medidas a los sectores afectados y acusaciones cruzadas entre ERC y JxCat en las que ha priorizado el interés partidista que el general, el vicepresidente y presidente en funciones, Pere Aragonés, y la portavoz del Govern, Meritxell Budó, han desvelado cómo será la reapertura.

Antes de explicar nada, Aragonés pidió perdón a los sectores afectados “por no haber sabido construir esta estrategia con el respeto que la ciudadanía se merece”. Luego, tanto Aragonés como Budó han insistido en no llamar a este plan desescalada. Prefieren llamarlo reapertura. Es una cuestión de psicología, para evitar que se repita la historia del pasado verano, cuando el concepto de “nueva normalidad” invitó a la gente a recuperar la vida social y el virus se descontroló quince días después de la Noche de San Juan.

“No es un plan de desescalada como el de la pasada primavera, no se trata de un plan para recuperar la normalidad, es un plan para que algunas actividades económicas recuperen su actividad”, ha subrayado Aragonès, tras admitir que no han encontrado la manera de lograr un equilibrio entre economía y salud.

El Govern se había marcado tres objetivos para empezar a levantar restricciones: llegar a una velocidad de transmisión de 0,8; mil nuevos contagios diarios, y 300 personas ingresadas en la UCI. El primero de los tres objetivo hace días que se ha cumplido, la velocidad de transmisión se mantiene en 0,76. Los nuevos contagios se han rebajado de los más de 6.000 que se contabilizaron en el pico de esta segunda ola a 2.300 en el último parte, aunque este número varía dependiendo de los cribajes y la recogida de datos. Finalmente, en estos momentos hay 553 personas ingresadas en la UCI, pero Aragonés ha explicado que en los próximos días está previsto que se den altas. Con las restricciones, se ha evitado el temido colapso del sistema sanitario. Se calcula que se debería haber desprogramado actividad quirúrgica no covid de haber llegado a los 600 enfermos covid ingresados en la UCI.

Primera fase: bares hasta la 21.30 horas y gimnasios abiertos al 30%

Con estos números, el Govern ha anunciado el plan de reapertura. Hay cambios respecto a los borradores filtrados. El más inminente es que los bares y restaurantes podrán abrir desde las 6.00 horas hasta las 21.30 horas. Las terrazas podrán abrir al cien por cien pero con un máximo de cuatro comensales por mesa y una distancia entre mesas de dos metros. En el interior, el aforo permitido será del 30% en esta primera fase. Se exigirá a los locales ventilación.

El plan de reapertura cuenta con cuatro fases que se revisarán cada quince días por territorio. La idea es levantar restricciones poco a poco, pero se tendrá siempre en cuenta la situación epidemiológica, la velocidad de transmisión deberá estar por debajo de 0,9 y se tendrá en cuanta la situación de los hospitales. La primera fase durará hasta el el 7 de diciembre, entre el Día de la Constitución y la Purísima. La tercera arrancará tres días antes de Navidad, el 21 de diciembre. Y la cuarta fase, el 4 de enero.

En la primera fase, los alumnos de bachillerato, FP y universitarios seguirán haciendo clases virtuales. Hay pequeos cambios en las extraescolares, tras la presión de las escuelas de música y de baile. Según el documento, se seguirán haciendo aquellas actividades que estén organizadas por los centros educativos y con el grupo estable de convivencia. Pero se podrán hacer actividades con un grupo estable de un máximo de seis personas

Podrán abrir salas de concierto teatros, cines y otras actividades culturales al 50% con un máximo de 600 personas. Se abren también las instalaciones deportivas al aire libre con un aforo del 50%. La diferencia con el borrador es que los gimnasios y piscinas podrán abrir con el 30% del aforo. Los vestuarios no se podrán utilizar, excepto en el caso de las piscinas.

Los comercios que tengan un espacio de más de 800 metros cuadrados podrán reabrir toda su superficie, pero con una restricción del 30% de su capacidad.

Los encuentros sociales, con amigos o familiares seguirán siendo de un máximo de seis personas.

Segunda fase: Fines de semana en casa hasta la Purísima y hasta Navidad movilidad por la comarca

Tras el puente de la Purísima, se pasa al segundo tramo. Se prevé reabrir los centros comerciales con un 30% del aforo y los comercios del 30 al 50% del aforo para ayudar a la campaña de Navidad. En este momento, también se levantarán las medidas de confinamiento municipal, que pasará a ser comarcal. A los ciudadanos de Barcelona, este cambio apenas les afecta, podrán ir a Badalona y Sant Adrià del Besòs, poco más.

Bares y restaurantes podrán ampliar aforo hasta el 50%. Y las actividades culturales hasta el 70%.

Tercera fase: Se podrá viajar en Navidad, pero la Noche de Fin de Año a las diez en casa

Tres días antes de Navidad, se estrenará el tercer tramo. La movilidad perimetral quedará abierta para que las familias puedan reunirse en Navidad. Los encuentros se ampliarán hasta las diez personas, pero sólo se podrán juntar dos grupos burbuja de convivencia habitual.

Los que quieran quemar turrones, que tengan en cuenta que en el ámbito deportivo, el aforo al aire libre pasará a ser al 70% y en los gimnasios, de hasta el 50%.

En esta fase, en la que hay tradiciones como la Misa del Gallo, se permitirá un 50% del aforo para actos religiosos y cerimonias civiles.

Cuarta Fase: El toque de queda resiste

Finalmente, a partir del 4 de enero, se quiere recuperar progresivamente la actividad económica y social si todos los datos tienen una evolución positiva. Budó ha avisado que lo que no se levantará aún en 2021 es el toque de queda.

“Todos tenemos ganas d que acabe esta pesadilla”, ha comentado Aragonés con la intención de concienciar a los ciudadanos de que no reactiven su vida social para evitar que el virus se descontrole y se tengan que volver a activar restricciones. “Vamos bien, pero la situación sanitaria es grave. Y con cada restricción que levantamos, asumimos un riesgo”, ha añadido Aragonès. El Govern se ha comprometido en acompañar la desescalada con mas estrategias de rastreo y más test masivos.