La portavoz de la Generalitat pone en duda la celebración de las elecciones catalanas por la pandemia

La situación epidemiológica, de momento, ha empezado a mejorar en la autonomía tras las restricciones impuestas y Esquerra

La consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, en rueda de prensa telemática. GENERALITAT 10/11/2020Servicio Ilustrado (Automático) GENERALITAT

Pese a que la legislatura en Cataluña agoniza desde el pasado 29 de enero, las elecciones no están previstas hasta el 14 de febrero. Y podrían, incluso, retrasarse aún más. La portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, ha puesto hoy en duda de que puedan celebrarse en esa fecha por la pandemia. “Si no se puede garantizar el derecho a voto de todos, no sé si se podrán celebrar”, ha asegurado Budó esta mañana en una entrevista en “Ràdio 4″.

Lo cierto es que también hay que tener en cuenta el precedente de las elecciones vascas y gallegas -celebradas en julio-, donde hubo grupos de población -muy reducidos, eso sí, ya que eran aquellas personas que estaban infectadas- que se quedaron sin poder ir a votar debido a la pandemia. En cualquier caso, la Generalitat ya lleva semanas tratando de preparar todo para poder votar con garantías y sin riesgos -por ejemplo, se habilitarán pabellones con buena ventilación siempre que se pueda para evitar los colegios-.

En este sentido, la fecha de las elecciones ya fue motivo de discordia entre los socios de Govern: Esquerra apostaba por haberlas celebrado a principios de octubre cuando la situación epidemiológica era mucho más favorable, mientras que JxCat siempre ha intentado alargarlas lo máximo posible. En este punto, cabe destacar que el partido de Carles Puigdemont ha tenido siempre ese interés porque está en plena fase de constitución -JxCat se creó como partido el 25 de julio-.

Y un retraso, en estos momentos, también favorecería a JxCat, que anda a la búsqueda de candidato -la partida de las primarias se juega principalmente entre la portavoz en el Congreso Laura Borràs y el conseller Damià Calvet- después de que Carles Puigdemont renunciara a optar a la presidencia de la Generalitat y por detrás de Esquerra en las encuestas.

En las últimas semanas se han intensificado los desencuentros entre los socios de Govern debido a la gestión de la pandemia. El último episodio de este tipo tenido ha tenido lugar a principios de semana con el plan de desescalada que inicia Cataluña: Esquerra atribuye a JxCat que filtrara a la prensa un borrador para presionar y aligerar las restricciones.

El plan de reapertura se divide en cuatro tramos y se prolongará durante dos meses. Hasta el 21 de diciembre, el cierre perimetral de Cataluña seguirá vigente y hoy Budó ha abierto la puerta a que en el puente de diciembre se levante el confinamiento comarcal.

En estos momentos, los datos epidemiológicos han mejorado ostensiblemente tras más de un mes de drásticas restricciones, como el cierre de bares, restaurantes, centros de estética o gimnasios.