Alfred Hitchcock, editor de cuentos de terror

Blackie Books reúne los relatos favoritos del realizador de «La ventana indiscreta» o «Los pájaros»

Imagen de archivo de Alfred Hitchcock
Imagen de archivo de Alfred Hitchcock

Francisco Umbral lo llamaba el gordo del suspense, pero Alfred Hitchcock era mucho más que la imagen que él mismo se encargó de cultivar. Sus películas nos descubren a uno de los grandes genios del séptimo arte, alguien que supo hacer un cine de culto y comercial a la vez con un estilo que ha sido muy copiado, pero difícilmente igualado. Parte de su secreto se encontraba en el hecho de saber encontrar aquellas historias que pudieran atrapar al espectador creando un suspense que en ocasiones pasaba a ser incómodo. Eso mismo también lo intentó traspasar más allá del celuloide gracias a su labor como compilador de historias, como editor. Eso es lo que podemos encontrar en un volumen insólito y maravilloso que acaba de publicar Blackie Books. Se trata de «Alfred Hitchcock presenta: Cuentos que mi madre nunca me contó» y que contiene historias escritas por autores como Ray Bradbury, Roald Dahl, Shirley Jackson o Richard Matheson, entre muchos otros.

A partir de los años 40, cuando el cineasta ya era uno de los grandes valores de Hollywood con grandes éxitos de taquilla a sus espaldas, la industria editorial empezó a interesarse por él. Sabemos que la primera referencia al Hitchcock editor es de 1941 cuando aparece como compilador de una colección de cuentos de detectives en formato de bolsillo y donde se tienen firmas como las de Edgar Allan Poe, G.K. Chesterton, Arthur Conan Doyle, Agatha Christie o Dorothy L. Sayers, en un camino que nos llevaba de Sherlock Holmes a Hercules Poirot pasando por el Padre Brown. El realizador firmaba una introducción en la que afirmaba que «la ficción detectivesca se distingue de todos los demás tipos de ficción criminal por su insistencia en lo normal. El evento anormal (robo, incendio premeditado, asesinato) se explica en términos de lo material, lo natural, lo lógico. El crimen es la piedra arrojada a un estanque tranquilo».

A Hitchcock debió gustarle aquella experiencia porque fue el inicio de una prolongadísima colaboración, ya fuera seleccionando relatos o escribiendo introducciones o prólogos, aunque en muchas ocasiones contó con varios colaboradores para realizar esa labor.

En 1946 lo encontramos como uno de los miembros del jurado de Unicorn Mystery Book Club, junto con Orson Welles, Arch Oboler, Lewis J. Valentine y Dashiell Hammett. Sin embargo, se desconoce si realmente participó activamente seleccionando novelas en ese grupo o, como se sospecha, simplemente se limitó a dejar que se usara su nombre.

El cineasta, que siempre fue su mejor publicista y que no rehuyó la construcción de una imagen pública que pasó a ser célebre, trató de que en la gran pantalla se supiera de su labor editorial. Eso es lo que hace que uno de sus libros, «Alfred Hitchcock’s Fireside Book of Suspense Stories» sea leído por uno de los protagonistas de «Extraños en un tren» al inicio de la película. Curiosamente el filme es una adaptación de la novela homónima de Patricia Highsmith, una autora que siempre interesó a nuestro protagonista.

La serie de libros fue un éxito en todo el mundo, especialmente cuando Alfred Hitchcock se convirtió en el presentador de «La hora de Alfred Hitchcock», una serie de televisión con historias de una hora marcadas por el suspense y los inesperados giros de guion. El mismo Hitchcock dirigió una veintena de esos episodios, además de adaptar algunos de los relatos que formaban parte de sus libros.

Una mención aparte en este viaje del maestro por el mundo de los libros, la merece una serie de novelas juveniles de gran popularidad, «Alfred Hitchcock y los tres investigadores», creada por Robert Arthur. Hitchcock aparece como mentor de los jóvenes en los primeros treinta títulos de la saga hasta que el cineasta murió y sus herederos se negaron a que se siguiera usando su nombre.

De todo eso ahora lo que queda es ahora el imprescindible libro que acaba de publicar Blackie Books.