Alarma en Barcelona: ven a 2 jóvenes marroquíes con un “Kalashnikov” en una terraza

El arma resultó ser un subfusil de imitación inofensivo comprado en Internet

Los dos jóvenes, con el subfusil, en una terraza de la calle Aribau
Los dos jóvenes, con el subfusil, en una terraza de la calle AribauLa Razón

Nuevo susto fuerte en una ciudad muy sensibilizada con el terrorismo desde el mortífero atentado del 17 de agosto de 2017 en Las Ramblas. Ocurrió hace poco en el paseo de Sant Joan, y ahora también, el pasado viernes. Básicamente, se volvieron a activar todas las alertas antiterroristas por lo que vio un vecino del Eixample.

Desde su casa en la calle Enric Granados, un ciudadano llamó al teléfono de emergencias 112 para decir que había visto a dos jóvenes manipulando un rifle de gran tamaño, en su terraza. Son de nacionalidad marroquí.

Hizo una foto y gracias a la imagen los Mossos d’Esquadra comprobaron que se trata de un subfusil AK-47, también conocido como “Kalashnikov”. Un arma larga de asalto, de la antigua Unión Soviética y utilizado en algunos ataques de grupos terroristas islamistas.

Los Mossos d’Esquadra activaron varias unidades para controlar el piso. Se desplegaron en la zona agentes de Seguridad Ciudadana, los primeros que llegaron, y también el Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) y también agentes de la Comisaría General de Información (CGInf-Astor), los encargados de la lucha antiterrorista. Durante un rato se hicieron comprobaciones para intentar saber quién vivía en el piso, si tenían antecedentes y qué propósitos podían tener para haber mostrado un arma de este tipo en la terraza de su casa.

Después de casi una hora controlando el piso, uno de los dos jóvenes marroquíes que salían en la foto abandonó la casa. A dos calles, cuando el chico ya había llegado a la calle Aribau, fue asaltado por la policía. Iba con una maleta y fue identificado e interrogado. No tenía antecedentes ni, a priori, parece de interés para los servicios de inteligencia de los Mossos. Él mismo autorizó a los Mossos entrar en el piso para comprobar que no era un arma real.

En el piso, los agentes pudieron comprobar que en realidad el presunto “Kalashnikov” era un arma “airsoft”. Es decir, una imitación de subfusil que se puede comprar sin problemas en Internet. El hombre colaboró en todo momento con los Mossos y se identificó y explicó toda la historia del arma. Él mismo la entregó a la policía, que se hizo cargo del arma y de las investigaciones.

Este domingo se tuvo que volver a activar una alerta antiterrorista en el centro de Barcelona. En torno al mediodía un agente fuera de servicio vio en una azotea próxima a la Sagrada Familia la silueta de un posible francotirador. Al final, también se trató de un arma simulada.