La ultraderecha independentista ya tiene candidato para concurrir a las elecciones catalanas

El Front Nacional de Catalunya sitúa a Albert Pont para liderar la lista en la cita con las urnas

Imagen del cartel del FNC anunciando a Albert Pont como candidato a la Generalitat
Imagen del cartel del FNC anunciando a Albert Pont como candidato a la GeneralitatFNC

La ultraderecha independentista, que ha cobrado protagonismo en la política catalana recientemente por la polémica reunión en la que participó el vicepresidente del Parlament (JxCat) Josep Costa -adujo que había sido involuntario-, da pasos para presentarse a las elecciones del 14 de febrero. De hecho, el partido ultra Front Nacional de Catalunya (FNC) ya tiene candidato: será Albert Pont, presidente del Centre Català de Negocis (CCN), entidad empresarial independentista que impulsó el actual presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y candidato de JxCat el 14-F, Joan Canadell.

En una carta remitida al propio CCN, Pont anuncia que da el paso para encabezar las listas del FNC y asegura que deja en manos de la dirección de la entidad la valoración sobre si es compatible o no continuar al mando. En cualquier caso, en esa misiva, Pont explica que quiere “reafirmar” su compromiso en favor de la “liberación nacional de Cataluña” y expone que tiene el “convencimiento de que la única vía para lograr la independencia de Cataluña es la unilateralidad”. “El tiempo de los argumentos ha acabado. Es la hora de emprender acciones”, zanja. Pont se incorpora a través de la plataforma de independientes “Vía Única”.

El FNC ya consiguió entrar en las instituciones hace un año y medio gracias a las elecciones municipales de mayo. Entonces, esta formación logró representación en el Ayuntamiento de Ripoll (Girona) con la concejal Sílvia Orriols -localidad de donde eran los terroristas del atentado de Barcelona y Cambrils-. El partido, liderado por Jordi Casacuberta, considera amenazada la identidad catalana por España y Francia, aboga por el catalán como única lengua oficial y combate la inmigración.

“Cataluña, en las últimas décadas, ha recibido un número de inmigrantes superior a la población ya arraigada, un cambio social que debilita la lengua y el sentimiento nacional y afecta al mercado laboral. El Estado catalán debe controlar y regular la inmigración. El inmigrante debe ser cualificado, venir con contrato de trabajo y un mínimo de recursos propios. Hay que suprimir las medidas que favorecen la inmigración irregular”, es la propuesta del FNC sobre la inmigración.

El FNC se defiende ante quienes definen a la formación de extrema derecha y, de hecho, ha emprendido acciones legales contra medios de comunicación y personas por esas acusaciones. En este sentido, en Ripoll, municipio en el que el partido tiene representación, Esquerra, JxCat, CUP y PSC se han unido para hacer un “cordón sanitario” y rechazar cualquier pacto.

En paralelo, Força Catalunya, formación de Santiago Espot, ha iniciado un proceso de primarias con el objetivo también de presentarse a las elecciones del próximo 14 de febrero.

El FNC y Força Catalunya participaron en una reunión organizada recientemente por exmiembros de la ANC, a la que se invitó a Josep Costa -vicepresidente del Parlament-. Costa, tras participar, recibió críticas de partidos del independentismo por ese encuentro con la ultraderecha. El vicepresidente del Parlament pidió disculpas posteriormente y aseguró que, al haber sido una reunión telemático, se conectó sin tener constancia de quién estaba presente.