Varapalo de la ANC al independentismo: puntúa con un 1 la gestión del Govern y del Parlament

La entidad busca ahora “influir” en los programas electorales de los partidos para el 14-F

El vicepresidente de la Generalitat en funciones de presidente, Pere Aragonés, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, el vicepresidente de Omnium, Marcel Mauri, la presidenta de ANC, Elisenda Paluzie, y el expresidente catalán Quim Torra, entre otros, en una concentración ante la Generalitat
El vicepresidente de la Generalitat en funciones de presidente, Pere Aragonés, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, el vicepresidente de Omnium, Marcel Mauri, la presidenta de ANC, Elisenda Paluzie, y el expresidente catalán Quim Torra, entre otros, en una concentración ante la GeneralitatAlejandro GarciaEFE

La Assemblea Nacional Catalana (ANC), la entidad independentista con más influencia política en los últimos años, ha propinado un sonoro revés a la gestión de los partidos, especialmente de JxCat y ERC, al Govern y al Parlament. En su balance de la legislatura que acaba de terminar en Cataluña con la convocatoria automática de elecciones, ha usado un modelo muy esquemático para evaluar el trabajo realizado en los últimos tres años: ha puntuado con nota numérica varios aspectos de comportamiento y trabajo del Ejecutivo, al que ha suspendido en prácticamente todos los ámbitos con puntuaciones tan bajas como un 1 en gestión del día a día.

“No es la legislatura que nos ha hecho avanzar en el cumplimiento del mandato del 1-O y en hacer efectiva la república catalana”, ha lamentado su presidenta, Elisenda Paluzie este miércoles en rueda de prensa telemática junto al vicepresidente de la entidad, David Fernández, y del coordinador de la comisión de comunicación, Adrià Alsina.

“Se ha suspendido al Govern porque no se ha respetado la voluntad de los electores y no se ha cumplido con los programas electorales con los que se presentaron en las elecciones del 21 de diciembre y porque ha habido pocas acciones en términos de soberanía que se pueden impulsar desde las instituciones”, ha reiterado.

Uno de los puntos con la nota más baja es la acción política del Govern y del Parlament, con un 1 sobre 10, algo que Fernández ha atribuido a los “desacuerdos sonados entre fuerzas independentistas” que se han mostrado durante la gestión de la pandemia. Es decir, a los constantes choques entre republicanos y postconvergentes con aspectos que nada tienen que ver con la hoja de ruta independentista, por ejemplo con la “lotería” de las ayudas a los autónomos, ha ejemplificado la ANC. “La acción de Govern y parlamentaria no ha sido nada fiel al mandato del elector”, resume la valoración.

En opinión de la presidenta de la ANC, el Govern “no ha respetado la voluntad de los electores” y los partidos representados en el mismo “no han cumplido sus programas electorales”, además de no impulsar desde el Ejecutivo “acciones de soberanía”, por ejemplo en materia energética. En este sentido, la entidad independentista ha puntuado con un 2,3 sobre 10 el principio de “respeto por la voluntad de los electores” por parte del Govern, y con un 3 sobre 10 el compromiso con la declaración de independencia del 27 de octubre de 2017. La nota para el cumplimiento del mandato del 1-O para hacer efectiva la independencia en la XII legislatura ha sido un 2, ya que “no se ha considerado la vigencia” del mandato pese a declaraciones puntuales.

El siguiente paso de la estrategia de la ANC es reunirse con los diferentes partidos independentistas para conocer sus propuestas y comparar hojas de ruta de cara a las elecciones del 14-F. Es más, la entidad pretende “influir en los programas electorales de las candidaturas que se acaben conformado” con su apuesta por la vía unilateral y a favor de “hacer efectiva” la DUI de 2017.