Las elecciones catalanas, al borde de la suspensión y sin consenso político

Solo el PSC defiende claramente que se mantengan frente al rechazo o las dudas del resto

El lider del PSC, Miquel Iceta (d), conversa con los diputados de ERC, Sergi Sabrià (i) y Josep Maria Jové (2d), y el de la CUP, Vidal Aragonés (2i), durante la sesión de la Diputación Permanente del Parlament.
El lider del PSC, Miquel Iceta (d), conversa con los diputados de ERC, Sergi Sabrià (i) y Josep Maria Jové (2d), y el de la CUP, Vidal Aragonés (2i), durante la sesión de la Diputación Permanente del Parlament.Quique GarcíaEFE

Las elecciones del 14-F penden de un hilo por la tercera oleada del coronavirus y gana enteros la opción de aplazarlas hasta primavera, con el mes de mayo como hipotético horizonte. Una posibilidad que se terminará de definir mañana en una reunión entre el Govern y los partidos en el Parlament. El Ejecutivo de JxCat y ERC quiere evitar tomar la decisión por su cuenta y tratará de lograr un pacto que se antoja imposible teniendo en cuenta la falta de consenso político. De no haber una postura común, la Generalitat se ha atribuido la potestad de tomar una decisión definitiva.

Esquerra

La formación de Pere Aragonès ostenta las áreas más influyentes del Ejecutivo, con la presidencia en funciones, Economía, Salud y Asuntos Sociales, estas últimas claves en la gestión de la pandemia. Los republicanos no han acabado de definir su postura aunque ayer el propio Aragonès advirtió de que «no se puede atravesar la línea roja del colapso sanitario» teniendo en cuenta que el informe con el que trabaja el Ejecutivo sitúa el pico de la tercera hora coincidiendo con la víspera del 14-F. A nivel político, para ERC podría suponer un importante desgaste restrasar los comicios a mayo por la gestión de la crisis y las eternas disputas en el seno del Govern.

JxCat

Los postconvergentes tampoco acaban de definir su posición pese a que su candidata Laura Borràs se mostrara esta semana más favorable de ir a votar con todas las garantías. Sin embargo y con el paso de las horas, JxCat apela la prudencia especialmente desde el seno del Govern por el peligro que puede implicar convocar unas elecciones en plena pandemia. De hecho, fue la portavoz Meritxell Budó quien dejó en el aire los comicios y ayer volvió a situarlos al borde de la suspensión al recordar que, si no hay consenso, será el Govern el que decida bajo la siguiente premisa: «Nos debe preocupar la salud de los electores y no el resultado de las elecciones». El posible desgaste de ERC y el papel de Borràs pueden jugar a su favor en un hipotético aplazamiento.

Ciudadanos

La formación es contraria a la celebración de los comicios el próximo 14-F y se muestra favorable a un aplazamiento, algo que reclama abiertamente antes de la reunión del viernes. «Lo razonable y lo que dice el corazón y la cabeza es que deben celebrarse las elecciones catalanas cuando pase la tercera ola», aseguró ayer la presidenta del partido, Inés Arrimadas, tras criticar al PSC por querer mantener la fecha electoral. De celebrarse ahora, las encuestas auguran al partido naranja un importante batacazo tras acusar con dureza el movimiento de los socialistas.

PSC

El PSC es el partido que ha rechazado con más rotundidad un aplazamiento de las elecciones. Los socialistas catalanes temen que el «efecto Illa» se diluya si se retrasa la cita con las urnas y por ello están forzando una celebración de los comicios el 14-F. El partido de Miquel Iceta recuerda que, desde septiembre, se han celebrado elecciones en múltiples países y advierten al Govern que no tiene margen legal para aplazarlas porque se han convocado de manera automática tras la inhabilitación de Quim Torra.

PP

El PP, que, según todas las encuestas, crecerá notablemente, apuesta por dejar la decisión de las elecciones en manos de criterios sanitarios, aunque entiende que la evolución de la epidemia es «muy pesimista» en estos momentos. Si bien, la formación que lidera Alejandro Fernández también recuerda que si en Estados Unidos se pudieron celebrar las elecciones, la Generalitat debería garantizar que se celebren en Cataluña.

Comunes

La formación que cobija a Podemos en Cataluña también es partidaria de aplazar la fecha electoral a primavera «por la presión que se vive en los hospitales catalanes». Es otro de los partidos más descolocados con el nombramiento de Illa y su presidenciable Jéssica Albiach es una candidata que necesita tiempo para darse a conocer.

Vox

El partido de Ignacio Garriga, que parte con buenas perspectivas electorales, evita definirse sobre las elecciones, aunque cree que la Generalitat debería ser capaz de velar por la jornada electoral y la salud y avisa contra la tentación de la Generalitat de basarse en intereses partidistas para aplazarlas.

PDeCAT

El partido de Àngels Chacón, que aspira a entrar en el Parlament, pide una decisión firme mañana. Evita posicionarse y apuesta por mantener el equilibrio entre salud y democracia.

CUP

Las encuestas no son muy alentadoras para la CUP, que no acaba de encontrar su sitio en el «postprocés», aunque todo apunta a que mejorará ligeramente sus cuatro escaños actuales. La formación antisistema es partidaria de tomar la decisión en base a «criterios objetivables» con el consejo de un grupo de expertos en salud pública.

Agentes sociales

Los sindicatos (CC.OO. y UGT) y las patronales catalanas aprietan para que se mantengan los comicios el próximo 14 de febrero. Así lo reclamaron ayer Foment del Treball y Pimec, que consideran que Cataluña requiere «con urgencia» la constitución de un «gobierno estable y fuerte».