Los Mossos se hacen con el control de Barcelona al sexto día de protestas

El dispositivo de la policía autonómica tuvo en todo momento rodeados a los manifestantes que tomaron la calle por la detención de Pablo Hasel

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Y a la sexta noche, los Mossos se hicieron cargo de la situación. Los disturbios se limitaron al lanzamiento de objetos contra la policía autonómica y a algún amago de carga, pero nada comparado con lo visto los días anteriores.

La manifestación de esta tarde en Barcelona ha sido extraña, quizás por el cansancio acumulado o porque la policía autonómica ha ampliado el dispositivo, pero los ánimos estaban mucho menos caldeados que en anteriores noches. El lugar de convocatoria escogido, la plaza de Sants, estaba cerrada a cal y canto. Las tiendas aledañas, también, después de que los Mossos informasen a los comerciantes de lo que estaba por venir. Un millar de jóvenes se concentraron frente a la estación y pusieron un micro a disposición de los presentes. Una pancarta, que rezaba “nos habéis enseñado que ser pacíficos es inútil”, presidía la función. Al término los jóvenes comenzaron a caminar en dirección al centro, a unos dos kilómetros de distancia, por la calle Diputación. En cada intersección, varios furgones de la Brimo hacían guardia para evitar espontáneos que arremetiesen contra los comercios. Y así transcurrió el paseo hasta Via Laietana, con la Jefatura de la Policía Nacional como objetivo. Sin embargo el grueso de la manifestación se quedó a la altura de plaza Urquinaona mientras un grupo de exaltados se comenzaba a lanzar objetos contra los Mossos que hacían guardia en el edificio. Al poco, desde la parte baja de Via Laietana el dispositivo principal de la policía catalana iba ganando metros hasta obligar a los manifestantes a dispersarse por las calles del Eixample.

En su retirada por Rambla Cataluña varios de estos exaltados intentaron montar barricadas con lo que encontraban, alguna moto y alguna papelera, pero poca cosa, ya que tanto el Ayuntamiento como los vecinos se habían encargado de retirar contenedores y cualquier cosa voluminosa susceptible de ser utilizada a tal efecto. A diferencia de lo ocurrido esta semana, el dispositivo de los Mossos no se limitó a empujar a los manifestantes para alejarlos del centro, las furgonas se distribuyeron por todo el Eixample cada cierto número de calles para disuadir cualquier intento de saqueo. De hecho, uno de estos grupos intentó saquear la tienda Guess de Paseo de Gracia y fueron sorprendidos por los agentes de paisano en plena faena. La noche del sábado se saldó con más de 30 detenidos. Los Mossos, a través de su cuenta de Twitter, sin embargo, han pedido no acercarse al centro.