Cataluña autoriza las manifestaciones del 8-M después de la prohibición de Madrid

A diferencia del Gobierno, la Generalitat da luz verde a las concentraciones pese a la tercera ola del coronavirus y Barcelona será la principal referencia. Deberán ser estáticas, sin pancartas y al aire libre

Asistentes a la manifestación del año pasado del 8-M en Barcelona, antes del Estado de Alarma
Asistentes a la manifestación del año pasado del 8-M en Barcelona, antes del Estado de Alarma FOTO: Pau Venteo Europa Press

En Cataluña sí habrá 8-M a diferencia de Madrid. La Generalitat ha autorizado las concentraciones de los colectivos solicitantes y permitirá que se lleven a cabo manifestaciones con motivo del Día de la Mujer. Eso sí, desde el Govern advierten que se tendrán que cumplir de forma “escrupulosa” las restricciones y medidas preventivas vigentes coincidiendo con la tercera oleada del coronavirus y el inicio de una tímida desescalada económica y social. Un anuncio que llega justo después de que la Delegación del Gobierno en Madrid haya decidido prohibir todas las convocatorias que habían sido comunicadas para los días 7 y 8 de marzo en la Comunidad.

En Cataluña, la Dirección General de Administración de la Seguridad, dependiente del departamento de Interior, ha recibido ya más de una cincuentena de notificaciones para concentraciones feministas, tanto el 7 de marzo por la tarde -domingo- como el lunes, según han informado a Efe fuentes de la administración catalana. Barcelona, por tanto, se convertirá en la principal ciudad que acogerá el 8-M este 2021.

El procedimiento es el siguiente: cuando la Generalitat recibe la comunicación de una convocatoria para el 8-M, la analiza y, si lo considera oportuno, ordena que se modifiquen algunos de sus aspectos en función del aforo previsto o de otras características del acto, como el lugar escogido, que siempre tiene que ser al aire libre. El objetivo es adaptar las marchas a las restricciones vigentes: deben ser en espacios al aire libre, todas las personas que participen tienen que llevar obligatoriamente la mascarilla, se deberá mantener una distancia de 1,5 metros entre los participantes -con un espacio mínimo de 2,5 metros cuadrados para cada uno de ellos-.

Además, las concentraciones tendrán que ser estáticas, sin desplazamiento en la cabecera ni en el resto de asistentes, y no se permitirá el uso de pancartas u otros objetos compartidos, excepto que sean de uso individual igual que ya ocurriera en la Diada, por ejemplo.

El anuncio de la Generalitat contrasta con la decisión tomada en la Comunidad de Madrid. Según la Delegación del Gobierno, la prohibición del 8-M se ha tomado “por motivos de salud pública” tras estudiar los recorridos, previsión de asistencia, duración o lugares de celebración que se habían comunicado. En el caso de Madrid, se ha tomado la “decisión firme de prohibir, por motivos de salud pública, todas las manifestaciones y concentraciones convocadas, en un momento en el que la Comunidad de Madrid sigue siendo uno de los territorios de España con mayor índice de contagios así como de personas hospitalizadas, por encima de la media nacional”, señala la Delegación del Gobierno.

Al ser preguntada por ello, la titular de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ha rehuido la respuesta y ha asegurado que no conoce cómo trabajan en la Comunidad. En este sentido, la consellera también ha destacado que el Govern trabaja “con la sociedad y los distintos sectores” para incluir los derechos fundamentales en las resoluciones referentes a la Salud Pública y el coronavirus.

Tercera ola a la baja tras el fuerte golpe

Cataluña ha registrado hasta este jueves 562.036 casos confirmados acumulados de coronavirus desde el inicio de la pandemia -521.296 con una prueba PCR o test de antígenos-, 1.659 más que en el recuento del miércoles. La velocidad de reproducción de la enfermedad (rt) se mantiene en 0,92 y el porcentaje de positividad de los test de antígenos y PCR también sigue en el 4,99%, mientras que la incidencia acumulada en los últimos 14 días es de 250,98 por cada 100.000 habitantes. Unos datos que confirman una ligera mejoría de la situación tras unas semanas duras, en las que la tercera ola ha golpeado con fuerza y ha tensionado al máximo el sistema sanitario catalán.

Tanto es así que Cataluña lleva semanas de severas restricciones, con un toque de queda que se alarga desde octubre, los bares y restaurantes con el horario limitado y el comercio también muy restringido. De hecho, la reapertura “tímida” y escalonada se inicia el mismo lunes 8-M, coincidiendo con las concentraciones.