La Mesa del Parlament: primer «round» del independentismo

Junts y la CUP se disputan la presidencia para frenar al PSC y volver a la carga

El vicepresidente del Govern en funciones, Pere Aragonès, en su escaño al comienzo de la reunión de la Diputación Permanente del Parlament
El vicepresidente del Govern en funciones, Pere Aragonès, en su escaño al comienzo de la reunión de la Diputación Permanente del Parlament FOTO: Quique Garcia EFE

Laura Borràs (JxCat), Eulàlia Reguant/Carles Riera (CUP), Eva Granados (PSC) y Joan Carles Gallego (comunes). Estos son los nombres que de momento se han situado en la casilla de salida –con más o menos claridad– para sustituir a Roger Torrent en la presidencia del Parlament. Es decir y salvo sorpresa de última hora, uno de ellos podría coger el mando de la cámara este viernes que viene, con la pugna centrada entre postconvergentes y antisistema. Descartada la candidata socialista y el dirigente del partido morado a expensas de una carambola final, la disputa está ahora en el tejado del independentismo dentro del marco de las negociaciones para conformar Govern y frenar el paso al PSC de Salvador Illa, ganador de las elecciones.

De hecho, el candidato socialista a la Generalitat dependerá del presidente del Parlament para poder defender su investidura en la Cámara, ya que es el encargado de fijar el pleno tras consultar a los grupos. Y el independentismo podría argumentar que el socialista carece de los apoyos suficientes para lograrlo con el fin de aupar a Pere Aragonès (ERC).

Por ello, Esquerra busca un acuerdo global con Junts, la CUP y los comunes –estos últimos, de forma interna o externa– para la Generalitat y la cámara, algo que se antoja muy complicado debido a los vetos cruzados entre formaciones y al calendario. Los republicanos no renuncian a llegar al viernes, día fijado para la constitución del Parlament, sin tener definido el Ejecutivo. Y es que el primer objetivo del independentismo es controlar la mesa de la cámara y reflejar ahí la mayoría cosechada en las urnas. La sesión constitutiva de la XIII legislatura en Cataluña está convocada para finales de esta semana, en concreto para el citado 12 de marzo, último día hábil para celebrarla. A partir de ahí empezará a correr el reloj y el primer pleno para la investidura del president de la Generalitat se tendrá que celebrar como máximo el 26 de marzo tras una ronda previa entre los grupos y con Illa decidido a presentarse.

De momento, y de los siete puestos a repartir en el Parlament –una presidencia, dos vicepresidencias y cuatro secretarias–, ERC, PSC y Junts tendrán dos miembros cada uno, y el séptimo será para la CUP. Estas cuatro formaciones, más los comunes, ya se han reunido para trazar un frente común y aislar a Vox. El primer paso es cerrar la puerta del órgano a la lista de Ignacio Garriga.

La gran incógnita dentro de las negociaciones es saber quién ocupará la presidencia del Parlament después de que Junts la haya reclamado como segunda fuerza dentro del independentismo y la CUP también se haya postulado. Los antisistema, reticentes hasta ahora a ocupar puestos de poder, comunicaron esta semana a los postconvergentes que querían asumir el mano de la Mesa. «Estamos trabajando para que haya una presidencia independentista. En ningún caso permitiremos que haya una presidencia del 155 como puede ser la de Eva Granados, y que el Tribunal Constitucional tenga la puerta abierta a entrar y a liderar el Parlament», advierten. La formación antisistema ha abierto un debate interno y no acabará de dilucidar su postura hasta el martes a pesar de que la cúpula ya ha expresado su opción: optar a presidir el Parlament.

En frente se encuentra Junts: el partido de Borràs y Puigdemont considera que le corresponde la presidencia del Parlament tras el resultado de las urnas –32 escaños, uno por detrás de ERC– y ya lo manifestó en boca de la portavoz Elsa Artadi, quien aseguró a Esquerra que sería lo «lógico» y lo «más normal». Su precedente es justo esta legislatura pasada, con el republicano Roger Torrent ocupando la silla tras haber quedado por detrás de JxCat en las urnas, al revés que ahora. Los postconvergentes aún no han presentado una propuesta formal, aunque han sonado nombres como el de la propia Laura Borràs, cabeza de cartel, o la actual portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó.

«Hacer frente al TC»

Sea como fuere, el objetivo del independentismo es «hacer frente a los ataques del Tribunal Constitucional a la soberanía» de la cámara. Es decir, redoblar el desafío desde el Parlament mientras Esquerra apuesta por la vía pragmática en la Generalitat. De hecho, Junts, ERC y la CUP ya han escenificado unidad en este sentido a raíz de la querella de la Fiscalía contra Roger Torrent y tres miembros de la Mesa por desobediencia al TC. Las tres fuerzas rubricaron un texto conjunto en el que avisaron de que seguirán aprobando resoluciones sobre la autodeterminación en el Parlament en la nueva legislatura.

Las posibilidades del PSC

Illa, a la expectativa: El candidato del PSC, ganador de los comicios, dependerá del presidente del Parlament para poder presentarse a la investidura.

La vía Granados: Sólo una carambola auparía a Eva Granados (PSC) a presidir el Parlament: el desacuerdo entre Junts, ERC y la CUP y el voto a favor del resto.

Frenar al PSC: Desde el 14-F, el objetivo de ERC ha sido acelerar para frenar a Illa. Sin embargo, si Aragonès no lograse antes los apoyos suficientes, el presidente del Parlament podría aceptar la propuesta de Illa para optar a la investidura.