Economía

Los taxistas llaman a la “guerra” tras el regreso de Uber a Barcelona

El sector ha convocado las primeras movilizaciones, una marcha lenta, para este jueves

Alberto "Tito" Álvarez el líder de Élite Taxi, la asociación más representativa del sector del taxi en Barcelona, interviene en la asamblea organizada en los alrededores de la estación de Sants
Alberto "Tito" Álvarez el líder de Élite Taxi, la asociación más representativa del sector del taxi en Barcelona, interviene en la asamblea organizada en los alrededores de la estación de SantsAlejandro GarcíaEFE

El regreso de Uber a las calles de Barcelona, tras más de un año de ausencia, ha supuesto un jarro de agua fría para un sector, el del taxi, muy golpeado por la crisis derivada del coronavirus. La reacción, por lo tanto, no se ha hecho esperar y han convocado la primera movilización, una marcha lenta, para este mismo jueves, que comenzará en las Torres Venecianas, en la avenida de la Reina Maria Cristina, para luego avanzar hacia Fomento del Trabajo y el Parlamento de Cataluña. La movilización se ha aprobado en una asamblea convocada por Elite Taxi este martes por la mañana en la estación de Sants. Uber anunció su retorno para este martes a la capital catalana, con más de 350 trabajadores que son -según la plataforma- taxistas del área metropolitana de Barcelona. “Si Uber opera en Barcelona habrá guerra”, sentencian.

Aparte de las movilizaciones en la calle, el portavoz de Elite Taxi, Tito Álvarez, también ha asegurado que serán ellos mismos los que denunciarán a los taxis que trabajen por Uber. Según explicó, se bajarán la aplicación, pedirán un servicio y cuando llegue el taxi y sepan quién es, lo denunciarán. “Tenemos que saber quiénes son traidores”, ha avisado. El portavoz del sindicato de taxistas también ha explicado que llevan desde las ocho de la mañana intentando pedir un taxi desde la aplicación de Uber y que no ha llegado ninguno.

Desde Elite creen que es falso que esta aplicación disponga de más de 350 taxis que ofrecen el servicio de transporte, como ocurre desde hace tiempo en Madrid. No obstante, en caso de que lo sean, se han propuesto solicitar sus servicios, utilizarlos y después pedir la factura para poder denunciarlos, lo que puede implicar según Álvarez retirada de licencias y multas de las cuales Uber no se va a hacer cargo. “Los van a volver a dejar tirados”, ha sentenciado. “Para nosotros, cualquier taxista que le abra la puerta al mayor enemigo del taxi es un traidor, y es peor que cualquier empresa de VTC. Porque Uber nació para acabar con el taxi. Y les vamos a hacer frente”, ha añadido.

Además, el sindicato le ha dado un plazo de 24 horas al Institut Metropolità del Taxi (Imet) para que se posicione públicamente a su favor, y ha alertado de que la movilización del jueves será “solo el principio” de las protestas. Dicho y hecho, el Imet exige a Uber que cumpla los requisitos legales para poder operar en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y le ha advertido de que no puede trabajar en la región sin ofrecer la tarifa de precio cerrado (T3). Las aplicaciones, explica el IMET en un comunicado, han de ofrecer la tarifa T3 para poder operar en el AMB, tal y como establecen las normas aprobadas en el año 2020 y autorizadas por la Comisión de Precio de la Generalitat, que fueron prorrogadas para 2021. A este respecto, Uber, sin embargo, asegura que se ampara en el decreto 314/2016 de la Generalitat de Cataluña, “que establece claramente que para operar un servicio con taximetro en Barcelona es necesaria una notificación previa, y no una autorización del AMB”.

El taxi está a favor de la tarifa intervenida y regulada, porque da “garantías a todo el mundo de que todos van a cobrar lo mismo”, mientras que Uber -en palabras de Álvarez- miente, precariza, se lleva los impuestos fuera del país y estafa.