El 30% de los barceloneses quiere dejar la ciudad

El grado de satisfacción por vivir en la capital catalana cae a su pico más bajo desde 1995

Ni siquiera el "urbanismo táctico" impulsado por Ada Colau ha conseguido mejorar la percepción de los barceloneses
Ni siquiera el "urbanismo táctico" impulsado por Ada Colau ha conseguido mejorar la percepción de los barcelonesesAyuntamiento de Barcelona

La Encuesta de Servicios Municipales es siempre un buen momento para tomarle el pulso a la sociedad barcelonesas y más aún tras un año tan particular. Al margen de las habituales quejas sobre el ruido o los precios, despunta, por primera vez el “desencanto de vivir en Barcelona”, hasta el punto de que el 30% de los vecinos abandonaría la ciudad si tuviese los medios para hacerlo. El Ayuntamiento atribuye esta circunstancia al confinamiento y las restricciones de movilidad por la pandemia. Esta cifra, contrasta con la de la misma encuesta de 2017, cuando apenas un 15,5% se decantaba por dejar la capital catalana.

El concejal de Presidencia, Jordi Martí, ha explicado esta mañana que a este dato se le suma que la satisfacción de vivir en Barcelona ha caído cuatro décimas y con un 7,3 registra la peor nota de la serie, desde 1995. En conjunto, la percepción que tienen los barceloneses sobre la evolución de la ciudad durante la pandemia es que ha empeorado. Lo cree el 59,2%. Sin embargo, la mayoría es optimista y un 53,8% cree que la ciudad mejorará en el futuro.

En otro orden de cosas, la inseguridad sigue siendo el problema principal de la ciudad, según el 17,7% de los encuestados. Le sigue el acceso a la vivienda, que acumula un 7,6% de las respuestas, y la crisis sanitaria del coronavirus, con un 7,5%. En cambio, disminuyen las respuestas que relacionan la circulación, el medio ambiente o el turismo con las problemáticas de la ciudad. En cuanto a la valoración de los servicios municipales la peor nota se la lleva el aparcamiento, con un 4. Sin embargo, la mayoría de los servicios aprueban. Los que tienen mejor nota son los bomberos y las bibliotecas, seguidos de los mercados municipales y los centros cívicos. También los transportes públicos -excepto el Bicing- tienen una valoración notable. En conjunto, sin embargo, la valoración de la gestión municipal es del 5,7. No obstante, esta nota evidencia un cierto “desgaste” respecto a la puntuación del año pasado, un 6,2, y al 6,5 obtenido en 2018, nota máxima de la serie histórica. El Ayuntamiento se mantiene, en todo caso, como la institución mejor valorada, seguida de la Generalitat (5,3) y del Gobierno central (4,5) y, en concreto, aprueban la gestión municipal el 74,8% de los entrevistados y suspenden el 23,4%.

La Encuesta de servicios municipales se realiza desde 1985 para conocer la opinión de la ciudadanía sobre diferentes aspectos de la ciudad. Para ello, se entrevistan presencialmente 6.000 ciudadanos mayores de 18 año. La encuesta de 2020, que se ha dado a conocer este lunes, ha sido marcada por el contexto de la Covid-19.