Preguntas y respuestas sobre el polémico juicio a la “manada de Sabadell”

Los acusados por la presunta violación en grupo a una joven se enfrentan a penas de cárcel de hasta 40,5 años

Declaraciones durante la segunda sesión del juicio de la 'manada de Sabadell', a día 7 de abril de 2021.
Declaraciones durante la segunda sesión del juicio de la 'manada de Sabadell', a día 7 de abril de 2021.EUROPA PRESS

El juicio a la “manada de Sabadell” ha quedado ya visto para sentencia, pero ha dejado tras de sí una estela de polémica por cómo se ha desarrollado y por el impacto que ha tenido.

¿Qué se juzgaba?

Se juzgaba la presunta violación a una joven de 18 años (ahora tiene 20) hace dos años en Sabadell (Barcelona). Los hechos ocurrieron el 3 de febrero de 2019, cuando la víctima salía de madrugada de un local de ocio y fue tomada por un hombre de origen magrebí que la dirigió hacia una nave abandonada y la violó junto a otros dos hombres más ante la indiferencia de un grupo de personas que había en el lugar de los hechos.

¿Quiénes son los acusados?

Durante el transcurso de la investigación ha habido nueve imputados, pero solo cuatro han sido llevados a juicio. Y, de esos cuatro, solo dos de ellos son autores material de los hechos. Los otros dos acusados estuvieron presentes y no hicieron nada por impedirlo. Todos son de origen magrebí y tienen entre 25 y 30 años. El otro autor material está fugado. Además, uno de los acusados ha dejado una imagen también polémica al acudir a una sesión del juicio haciendo el signo de la victoria.

Uno de los acusados llegando a la Audiencia de Barcelona.
Uno de los acusados llegando a la Audiencia de Barcelona.Marta PérezEFE

¿A qué se enfrentan los acusados?

Se enfrentan a una pena de entre 37,5 y 40,5 años de cárcel por agresión sexual con penetración, a uno de ellos en calidad de autor y a los otros tres como cómplices o cooperadores necesarios por no evitarlo.

¿Cuál ha sido la versión de la víctima?

Según la versión de la joven, un hombre se abalanzó sobre ella por detrás y la situó contra la pared en una esquina. La víctima asegura que se quedó “impactada” y el agresor le empezó a dar “besos por el cuerpo de forma violenta y brusca”. “Yo le decía que parara, pero estaba bloqueada. Tenía mucho miedo, nunca había estado en una situación parecida. Me empezó a levantar la sudadera y a meterme la mano por debajo del pantalón, introduciéndome los dedos en la vagina”, relata la chica, que también pidió ayuda para que alguien le socorriera, pero sin éxito. “No podía enfrentarme a él porque temía por mi vida”, añade.

Tras ese episodio, el agresor lo condujo a la nave “a la fuerza y contra su voluntad”. “Me arrastró hacia una habitación que estaba sin puerta”, añade. “Me penetró vaginalmente y me obligó a hacerle una felación”, denuncia. Tras este agresor y “sin tiempo de reacción”, entró un segundo individuo y luego el tercero. La víctima asegura que no pudo huir en ningún momento porque los agresores usaron la fuerza y la violencia para inmovilizarla.

¿Por qué ha habido polémica?

La polémica ha estallado por el interrogatorio del fiscal, que fue incisivo, con constantes interrupciones y en el cual instó a la víctima a corroborar todos los detalles de su denuncia, bajo preguntas que podían interpretarse como un cuestionamiento del relato de la joven (”¿Está segura de eso”?, preguntó). Eso ocurrió el martes ante la Audiencia de Barcelona durante la primera sesión del juicio. Entre otras cosas, el fiscal le pidió a la víctima que aclarase a qué se refería con que la forzaron a mantener relaciones sexuales “con violencia”, pese a que previamente ésta había explicado que acudió a la nave contra su voluntad y que, una vez en su interior, la agarraron con fuerza por el cuerpo y la cara para violarla y obligarla a realizar felaciones. “¿Cómo termina este suceso?”, preguntó el fiscal, cuando la víctima, con lágrimas, pormenorizaba la manera en la que la violaron.

¿Por qué el fiscal adoptó esa actitud?

Según algunos juristas, como José María de Pablo, tanto el interrogatorio del fiscal como el de la defensa fue “impecable”. “En nuestro sistema la carga de la prueba la tiene quien acusa. En este caso acusa el Fiscal y tiene la obligación de probar los hechos de los que acusa. Si la víctima hace un relato genérico tipo “me violaron con fuerza” y no concreta más, el Tribunal absolverá. Es necesario que la víctima concrete en qué consistió esa fuerza, en qué consistió la violación, cual fue la intervención de cada acusado”, asegura el también abogado penalista.

En este sentido, señala que el fiscal está ayudando a la víctima a “convencer al tribunal”. “Y si la única prueba de cargo es la declaración de la víctima, necesita ayudar a la víctima a que su relato contenga todos los elementos, y eso con suficiente detalle”, señala.

¿Qué opinan las asociaciones de fiscales?

Las asociaciones de fiscales han expresado el apoyo a su compañero ante las críticas recibidas por su falta de sensibilidad y empatía durante el interrogatorio.

La Asociación de Fiscales respalda la actuación del fiscal y considera “que realizó adecuadamente su intervención atendiendo a las circunstancias del caso concreto”. Además, a través de un comunicado, rechaza las manifestaciones de la fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer, Pilar Martín Nájera, “que desconociendo al parecer los entresijos del caso concreto efectuó críticas injustificadas contra el compañero”. En concreto, Martín Nájera aseguró que el interrogatorio incisivo del fiscal a la víctima de la violación múltiple de Sabadell se hizo “sin ningún tipo de sensibilidad ni empatía”, algo que “no se debe producir nunca”.

También la Unión Progresista de Fiscales expresa ese apoyo a su compañero de Sabadell y destaca que su obligación “como fiscales es acompañar a las víctimas y conseguir que en el juicio se pueda desplegar la prueba de cargo que fundamente la sentencia condenatoria”. En su informe de conclusiones expuesto este miércoles al final del juicio, el fiscal ha visto “perfectamente verídica y creíble” la versión de la víctima de la violación múltiple en 2019, por lo que mantiene su acusación contra los cuatro procesados al entender que se compincharon para intimidarla y agredirla y pide penas de entre 37 años y medio y 40 años y medio de cárcel.

¿Qué opina la Asociación de Mujeres Juristas?

La Asociación de Mujeres Juristas Themis ha denunciado el “trato inadecuado y nada empático” del fiscal y ha alertado de que estas actuaciones inciden en la revictimización y disuaden a otras víctimas de denunciar delitos sexuales.

“El posible afán del fiscal, que ha intervenido en este caso de asegurar que el testimonio de la víctima constituyera una prueba de cargo incuestionable, puede ser fácilmente percibido por la opinión pública como una expresión de incredibilidad y sospecha hacia el testimonio de la víctima, una constante en los delitos de violencia machista”, ha explicado Themis en un comunicado.

Themis ha criticado que se produzcan “muchas más situaciones como ésta” en los juzgados, actuaciones que causan daño, revictimizan a las mujeres y hacen que otras víctimas de delitos sexuales “pueden verse disuadidas de denunciar ante estas malas prácticas, porque pueden dudar de que el camino judicial que las espera sea el de la reparación y el resarcimiento”.

Ha incidido en que es necesaria una práctica judicial, fiscal y letrada especializada que integre la perspectiva de género y tenga conocimiento de las características específicas de esta violencia y las necesidades de las víctimas. “La responsabilidad de toda la sociedad, y particularmente del ministerio fiscal, es procurar que las mujeres víctimas no tengan temor a denunciar, que confíen en la justicia y encuentren en el sistema judicial la protección que requieren”, ha concluido.