ERC y JxCat cierran un acuerdo en Cataluña para la investidura de Aragonès y el Govern

El pacto del independentismo llega tres meses después del 14-F y en plena cuenta atrás para la repetición electoral

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Sorpresa a primera hora de este lunes: Junts per Catalunya y Esquerra han llegado a un principio de acuerdo para la desencallar investidura de Pere Aragonès y la formación de un Govern de coalición. Así lo han confirmado ambas formaciones a través de un comunicado conjunto a la espera de una comparecencia este mediodía del propio líder republicano y el secretario general posconvergente, Jordi Sànchez.

“El objetivo no es otro que servir al país y su gente de la mejor manera posible, gobernar para todos y al mismo tiempo poder avanzar hacia el objetivo común de la independencia en forma de República Catalana”, señalan ambos partidos en el comunicado, en el que mencionan la “colaboración” y el trabajo externo de la CUP, con quien ERC ya llegó a un preacuerdo en marzo.

A lo largo de esta mañana, los equipos negociadores de los posconvergentes y los republicanos acabarán de cerrar algunos flecos y comunicarán el principio de acuerdo a sus respectivas Ejecutivas a la espera de ofrecer más detalles en la comparecencia conjunta de ambos líderes, la primera de los últimos meses.

En el texto difundido a los medios, JxCat y ERC piden “disculpas” por “haber alargado tanto el cierre del acuerdo” y se comprometen “a construir un gobierno que busque reconstruir la confianza con la ciudadanía de Cataluña, la máxima confianza entre socios y con la colaboración y trabajo conjunto” de la formación antisistema. Cabe recordar que el acuerdo debe ser ratificado por las bases del partido de Puigdemont.

ERC cede

De la intrahistoria de este “sprint” final se sabe muy poco o casi nada: únicamente que los dos partidos han llegado al preacuerdo este fin de semana en dos jornadas de trabajo entre Jordi Sánchez y Pere Aragonès. Un giro de guion de última hora después de que ERC rompiera relaciones con el partido de Puigdemont y anunciara su intención de gobernar en solitario. El principio de acuerdo supone por tanto una cesión de los republicanos, que varían su postura y vuelven a estar en disposición de reeditar el gobierno de coalición con los posconvergentes pese a sus múltiples diferencias.

Y es que el pacto llega “in extremis”, en plena cuenta atrás para la repetición electoral y a falta de nueve días para agotar el plazo de la investidura. También tres meses después de los comicios catalanes del 14 de febrero, con múltiples reproches cruzados, dardos y bloqueos entre ambas formaciones, que han acentuado sus diferencias a lo largo de todo este proceso poselectoral.

Además de los detalles del pacto, queda por saber también cuándo se convocará el debate para la investidura de Pere Aragonès. Tras el acuerdo, el republicano contará con toda probabilidad con mayoría absoluta, por lo que una sesión bastará para que se convierta en president y haya Govern.

Ultimátum de la ANC

El independentismo ha anunciado el pacto unas horas después de que la ANC presionara desde la calle con una manifestación ante el Palau de la Generalitat y un aviso en forma de ultimátum: “Si nos abocáis a nuevas elecciones o hacéis un gobierno sin ningún plan para avanzar no estaremos a vuestro lado”, la Assamblea “nunca más estará a vuestro lado”, advirtió su presidenta, Elisenda Paluzie.