Llega a Barcelona Salvaje, un concepto que ofrece una cocina japonesa de excelencia y un ambiente divertido

El restaurante cuenta con una amplia y variada carta, en la que también hay lugar para los vegetales y las carnes, con productos de primerísima calidad como el wagyu japonés

El restaurante Salvaje en Barcelona.
El restaurante Salvaje en Barcelona. FOTO: L.R

A mediados del mes pasado, abrió sus puertas en Barcelona, en el local que había ocupado Bellavista del Jardín del Norte de Leo Messi y los hermanos Iglesias, el restaurante Salvaje, replicando un concepto de restauración único que nació en Panamá y que ya está presente en ciudades como Bogotá, Miami y Madrid.

Se trata de un establecimiento en el que su oferta gastronómica, basada en la cocina japonesa, entra en contraste con un espacio con aire selvático y un ambiente que invita a la diversión, lo cual le da una personalidad única.

En cuanto a su gastronomía, «Salvaje es un restaurante 80% japonés con toques europeos y mediterráneos», señala Fermín Azkue, chef internacional y propietario de Salvaje, quien apunta que «si bien el sushi bar es cocina japonesa tradicional al 100%, en el resto de la oferta hay una cierta fusión a través de salsas, bases y técnicas, sobre todo, europeas». Sin embargo, puntualiza que «en Salvaje no abusamos de las salsas que puedan interrumpir el tema autóctono de Japón».

Además, Azkue recuerda que en sus restaurantes «se trabaja siempre con un producto de primera calidad como el King Salmon de Alaska o el atún japonés, y la oferta va a variar en función del producto propio del país en el que se ubique el restaurante», como los carabineros, las gambas de Palamós, el chuletón de vaca vieja madurado o los percebes de Galicia con los que deleita a su público barcelonés. «Siempre tengo dos o tres platos propios de país», añade el chef, quien revela que «en Salvaje maduramos el pescado en una cámara de frío a un grado y cero humedad durante cuatro o cinco días porque eso hace que se rompan las fibras y así el producto queda más suave y se intensifica el sabor».

Y si bien en lo que se refiere al Sushi Bar, Azkue se ciñe a la tradición y los convencionalismos, en el resto de la carta «siempre se aprecia un toque diferente», que al fin y al cabo es su firma, su sello de identidad. «Me formé en Europa, soy latinoamericano y he trabajado con japoneses», dice el chef, para a continuación indicar que en su cocina «hay técnicas de aquí y toques latinos».

Y todo ello conforma una amplia y variada carta, en la que también hay lugar para los vegetales y las carnes, siempre productos de primerísima calidad como el wagyu japonés , el chuletón o el agnus prime, la cual hace pequeños guiños a la temporada. «El 90% del producto se mantiene durante todo el año, pero un 10% es de temporada y en este caso tratamos de jugar con lo mejor que nos ofrece cada estación», comenta el Azkue, quien asegura que «todos los platos están pensados para compartir». «La idea es ponerlo todo en el centro de la mesa para que los comensales vayan probando y la forma de emplatar garantiza que todo se pueda coger con los palillos»,

En cuanto al ambiente y la estética, Salvaje rompe con todos los convencionalismos de la cultura japonesa y apuesta por una decoración selvática, con mucha madera, piedra y plantas; una coctelería atrevida de autor, con la firma de Borja Goikoetxea, y una atmósfera que invita a la diversión, con música de DJ y espectáculos en directo. Y es que como pone de relieve el chef, «en Salvaje mezclamos una excelente gastronomía con un ambiente muy divertido».