Investigan el suicidio en Barcelona de una menor de 15 años por culpa de un mail

Los Mossos estudian la posible implicación de una segunda persona en el suceso

En la imagen, el centro de Sant Andreu en el que estudiaba la menor
En la imagen, el centro de Sant Andreu en el que estudiaba la menorGoogle

Los Mossos d’Esquadra han comunicado la apertura de una investigación para esclarecer el suicidio de una menor en Barcelona, que parece envuelta de polémica. La joven, de 15 años, se quitó la vida hace unos días, y los agentes están recogiendo información sobre el entorno de la chica y también de la escuela donde estaba matriculada, el centro Manyanet Sant Andreu de la capital catalana.

La familia de la adolescente aún no ha interpuesto denuncia formal. En una publicación en las redes sociales, el periodista David Vidal, en boca de los padres indica que “la escuela con su actitud de favorecer situaciones peligrosas para la salud mental y física de las alumnas (…) ha escondido estos casos para no perjudicar el nombre del centro”.

Vidal señala que el colegio suma numerosos casos de bullying y que múltiples estudiantes se han ido porque no han sido atendidos, “por unos protocolos incompatibles con la protección y los derechos de los menores”.

La joven, K., saltó desde el octavo piso y a pesar de los esfuerzos de sus padres y del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) por reanimarla, nada se pudo hacer para salvar su vida, por lo que murió al instante. Los Mossos estudian un mail sospechoso de haber causado el suicidio, extremo no completamente confirmado al estar la investigación en curso. De esta manera, una segunda persona habría intervenido en el suicidio.

En el mismo post varios testigos relatan su experiencia en el colegio Manyanet Sant Andreu de Barcelona y aseguran que el bullying y las malas conductas son “habituales”. Ex alumnos y padres que llevaban a sus hijos al colegio afirman que el ambiente en la escuela es “tremendamente tóxico y asqueroso”.

Una vez recopilada toda la información, los Mossos d’Esquadra analizaran los hechos y el caso podría acabar en los juzgados.

Se da la circunstancia de que los Mossos d’Esquadra detuvieron a finales del mes de marzo a un párroco de Barcelona, de 63 años, acusado de guardar en su ordenador vídeos de pornografía infantil, supuestamente descargados de internet. El religioso formaba parte de la Congregación de los Hijos de la Sagrada Familia, responsable de gestionar la misma escuela, Manyanet Sant Andreu, el mismo centro que ahora está bajo investigación por el caso de suicidio.

De hecho, en el ordenador del párroco, los agentes localizaron vídeos con contenido pedófilo, bajados de internet, por lo que lo detuvieron como presunto autor de un delito de posesión de pornografía infantil.

El titular del juzgado de instrucción número 7 de Barcelona, que tiene abierta una causa al párroco por tenencia de pornografía, está pendiente del resultado de periciales informáticas para analizar el contenido de su ordenador y de su teléfono móvil.

La Congregación de los Hijos de la Sagrada Familia mostró por primera vez su apoyo al informático al que expedientó tras denunciar a un párroco que tenía porno infantil en su ordenador, mientras la escuela Pare Manyanet anunció que revisará sus protocolos de protección de la infancia.

En un comunicado, esta congregación, que inicialmente recriminó al informático que atentara contra la intimidad, la privacidad y la imagen del religioso “de manera injusta e injustificada”, muestra ahora su apoyo, valida y aplaude la actuación de ese técnico al denunciar los hechos, “ya que ha velado por los derechos de los menores y de la comunidad educativa”.

Según la congregación, que es la responsable tanto de la Escuela Jesús, Maria i Josep -conocida como Pare Manyanet- de Sant Andreu de Barcelona y de la contigua parroquia de la que era rector el detenido, el párroco no es profesor, ni empleado ni miembro de la comunidad educativa.

Después de que los Mossos d’Esquadra detuvieron al párroco, la congregación abrió un expediente al religioso -que fue apartado de sus funciones- pero también al técnico informático que encontró los archivos de pornografía infantil -supuestamente bajados de internet- en su ordenador, que le dejó para que le reparara.