Los empresarios catalanes respaldan los indultos y reclaman un nuevo modelo territorial para España

El Cercle d’Economía defiende cualquier medida “amparada en el ordenamiento jurídico” y pide un país más descentralizado

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, antes de su intervención en la Reunión Anual del Cercle d'Economia.
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, antes de su intervención en la Reunión Anual del Cercle d'Economia.EUROPA PRESS EUROPA PRESS

El influyente Cercle d’Economia, entidad que reúne a empresarios y académicos de prestigio, ha vuelto a celebrar su tradicional reunión anual de forma presencial -el año pasado tuvo que ser telemático- y, en esta ocasión, ha puesto la mirada en la reconstrucción social y económica postpandemia. Y, también, como ya viene siendo habitual, en la necesidad de deshacer el enredo político catalán: el presidente de la entidad, Javier Faus, ha reclamado directamente al president de la Generalitat que abandone la senda de la ilegalidad, pero ha apostado por un nuevo modelo territorial y ha defendido los indultos.

Faus ha pedido una resolución de la crisis política catalana ya que ha considerado que ahora se “inicia un momento idóneo” con el nuevo Govern para tratar de encontrar un “encaje” de Cataluña en España y dejar atrás los “10 años de parálisis que acumula Cataluña” con el “procés”. De entrada, ha asegurado que el Cercle d’Economía siempre apoyará cualquier medida “amparada en el ordenamiento jurídico” y, en este sentido, los “indultos lo son”. Pero plantea más medidas: ha recordado las tres propuestas que reclamó la entidad hace ya dos años (un sistema de financiación más justo, más inversiones y un reconocimiento completo y operativo de la identidad nacional catalana) y ha añadido el impulso de un debate sobre un nuevo modelo territorial.

Este nuevo modelo territorial debe pasar por “una nueva manera de entender España”. En síntesis, lo ha resumido así Faus: “Más Alemania y menos Francia”, es decir, un modelo más descentralizado y “menos radial”. “No podemos ver España desde una sola mirada, sino desde una suma de miradas. No se debe ver la diversidad como amenaza sino como oportunidad”, ha añadido, tras haber defendido un “mañana en común” en que se reconozca “lealmente” la “diversidad”.

Las alusiones de Faus al respeto a la Ley y la estabilidad no se han limitado tan solo a las recetas sino también a poner ejemplos internacionales sobre cómo determinados territorios han crecido y han conseguido prosperidad sin “rupturas”, como Texas (Estados Unidos), una zona que, apoyada por unos grandes recursos naturales, ha conseguido también atraer mucho talento y desarrollar sectores de alto valor añadido y cuyo PIB ha aumentado un 50% en la última década.

Y, en este punto, ha abordado también la actividad económica -ha pedido crecimiento, más allá de las limitaciones que imponen los Objetivos de Desarrollo Sostenible, porque si no aumentan las “desigualdades”-; ha pedido mayor inversión en educación e investigación; ha pedido una fiscalidad más moderada, emulando países con gobierno progresistas, como Portugal; y, ha respaldado la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030.

Aragonès

Tras la intervención de Faus, ha hablado el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, quien ha centrado su discurso más en cuestiones socioeconómicas que en el “procés”, aunque ha defendido el nuevo enfoque que ha dado a la crisis política catalana. En este sentido, ha reivindicado la mesa de diálogo y ha pedido que se ponga ya en marcha.

A nivel económico, Aragonès ha pedido avanzar hacia un nuevo “contrato social” con cuatro acentos: políticas de vivienda “valientes” con una mayor implicación de los poderes públicos que suponga más vivienda protegida, pero también apuesta por “intervenir el mercado” residencial; garantizar el abastecimiento de agua y energía; la mejora de la conectividad para luchar contra la exclusión digital; y, las estructuras de ingresos mínimo para personas afectadas por la transformación productiva y de consumo.

Asimismo, también ha replicado a Faus sobre las cuestiones fiscales: “Cataluña no debe ser un paraíso fiscal”. Y, en esta línea, ha apostado por una armonización de impuestos a nivel europeo, como el de sociedades, aunque no ha querido entrar a abordar otros tributos, como el sucesiones, que tanto debate generó hace unos meses por la voluntad de aumentarlo en la Comunidad de Madrid.