La nueva Via Laietana será solo de bajada y con un carril compartido entre bicis y buses

El Ayuntamiento de Barcelona presenta el proyecto definitivo de reforma que implicará una inversión de 33 millones

Reforma de Via Laietana
Reforma de Via LaietanaLa Razón (Custom Credit)

Las apuestas están servidas. Tras lustros de espera, el Ayuntamiento de Barcelona ha hecho público, el proyecto definitivo de reforma de la Vía Laietana y quién sabe si esta vez será el definitivo. La propuesta, en cualquier caso, se inspira en el modelo presentado en febrero de 2020, pero incorpora algunos cambios. De bajada, las bicicletas compartirán carril con autobuses y taxis, a diferencia del proyecto anterior, en el que iban por el mismo carril que el tráfico privado. De subida, se mantiene sólo un carril para el transporte público (que podrán usar los vecinos) y otro para bicis, que se sitúa junto a la acera.

El proyecto definitivo descarta el carril bici segregado de bajada igual que de subida. Esta opción se puso sobre la mesa, pero los comerciantes alertaron de que las aceras quedaban más estrechas. Con el proyecto inicial, las entidades ciclistas criticaron que el carril bici se colocara en el centro de la vía y que, de bajada, se tuviera que compartir espacio con los coches. La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha dicho que la propuesta final prioriza la seguridad de las bicicletas.

Sanz ha recordado que el carril bus con bicis ya se ha probado en el eje Sants-Creu Coberta y que la convivencia en la vía Laietana entre estos dos modos es posible. De subida, los autobuses invadirán el carril bici cuando lleguen a una parada, y las bicicletas deberán detenerse en un semáforo previo. En el carril bus de subida podrán circular los vecinos y usuarios de parkings. Se controlará por cámaras que se hace un buen uso. El tráfico privado que utilizaba la vía Laietana de subida deberá ir por el paseo de Lluís Companys, un desvío que, según estudios municipales, supondrá entre uno y tres minutos más de tiempo.

Con la reforma, las aceras de la vía Laietana serán de cuatro metros de ancho y será igual de principio a fin, no como ahora, que hay tramos con la acera más estrecha. También se remodelarán las plazas y algunas calles que confluyen como el de Jonqueres, que se pacificará y permitirá ganar más espacio público. En esta calle, se cambiará el sentido de circulación, que será de bajada para continuar hacia la calle de Ortigosa.

La rotonda de Antoni Maura desaparecerá y en su lugar se creará una plaza que permitirá conectar mejor el Gótico con el barrio de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera. También se renovará la futura plaza de Idrissa Diallo (hasta ahora Antonio López), con una mejor conexión con la plaza de Correos. Con la reforma, se reubicarán y se ampliarán los pasos de peatones y también se reforzarán la iluminación y las zonas verdes.El Ayuntamiento prevé aprobar el proyecto de reforma en noviembre, con la intención de comenzar las obras antes del verano de 2022. Cuando se tenga el proyecto definitivo se concretará cuánto durarán y si se harán por fases. La inversión total es de 33 millones de euros. Cuando esté hecha la reforma, las paradas de bus se colocarán en las plazas nuevas. En cuanto a las de taxi, habrá ocho plazas a Joaquim Pou y Ángel J. Baixeras, y se ampliarán las plazas de carga y descarga de 25 a 54 plazas.