¿Por qué Carlos Ruiz Zafón tiene dos tumbas?

El Cementerio de Montjuïc y el Hollywood Forever de Los Ángeles albergan los restos del escritor barcelonés

La lápida de Carlos Ruiz Zafón en el Hollywood Forever de Los Ángeles
La lápida de Carlos Ruiz Zafón en el Hollywood Forever de Los Ángeles FOTO: La Razón

Desde hace unas semanas, Carlos Ruiz Zafón descansa en su ciudad, en Barcelona, el escenario de su tetralogía centrada en el Cementerio de los Libros Olvidados. Su lápida es todo un guiño a los miles de lectores que se acercaron en alguna ocasión a las páginas de «La sombra del tiempo». En ella nos encontramos a uno de los símbolos del escritor, el dragón gaudiniano, además de una inscripción extraída de la más celebrada de sus novelas: «Existimos mientras alguien nos recuerda».

Desde el pasado mes de junio, la tumba de Ruiz Zafón, fallecido el pasado año, forma parte de la ruta de los Cementerios de Barcelona. Se trata de una iniciativa que promueve un viaje al pasado y al presente a través de las lápidas de grandes artistas y personajes históricos que conforman Barcelona. Esta propuesta quiere convertir a los cementerios de la ciudad en un enclave en el que se unan la historia, la cultura y el arte como un lugar lleno de vida. Zafón se encuentra en la llamada Via Santa Eulàlia del cementerio, un espacio con algunas tumbas modernistas, algunas de ellas con las intervenciones de artistas como Josep Llimona, Frederic Masriera, Lluís Domènech i Montaner o Josep Puig i Cadafalch, y que pueden remitir a la Barcelona mágica y misteriosa que tanto gustaba al novelista.

Barcelona fue su ciudad como también lo era Los Ángeles donde vivió, trabajó como guionista y escribió buena parte de su producción literaria. Allí se han quedado otra parte de las cenizas de Carlos Ruiz Zafón, en uno de los cementerios más emblemáticos de la ciudad estadounidense. Es el Hollywood Forever, íntimamente vinculado con el mundo del séptimo arte por el gran número de nombres de la gran pantalla que allí reposan.

Ubicado en el Santa Monica Boulevard, al sur de la autopista 101, el Hollywood Forever Cementery fue en el momento de abrir sus puertas, en 1899, el primer cementerio en Hollywood. La historia de este lugar es peculiar porque tras conocer décadas de esplendor, éste fue decayendo hasta caer en una importante degradación. En 1998, los hermanos Tyler y Brent Cassity adquirieron los 250.000 metros cuadrados que conforman el Hollywood Forever, iniciando una importante campaña para volver este espacio a su antigua gloria, algo que consiguieron tras invertir muchos medios en su restauración.

Cecil B. DeMille, Rudolph Valentino, Douglas Fairbanks, Jayne Mansfield, Peter Lorre, Mickey Rooney, Bugsy Siegel o Johnny Ramone son algunas de las celebridades que comparten cementerio con Carlos Ruiz Zafón. Desde hace poco tiempo, los restos de Judy Garland se encuentran en un pabellón que lleva su nombre tras abandonar la que fuera su tumba durante años en Nueva York.

El Hollywood Forever se ha convertido en un lugar de culto y no solo por ser la última morada de algunos de los grandes mitos de la gran pantalla. En sus instalaciones se organizan eventos abiertos a todos los públicos, como son las proyecciones de películas clásicas al aire libre, conciertos, conferencias, eventos literarios o podcasts en vivo. Igualmente se conmemora el evento de Día de Muertos más grande en Estados Unidos. En estas actividades han participado Ana Tijoux, Philip Glass, Anne Carson, John Waters, Moby o Lana del Rey, entre muchos otros.

Carlos Ruiz Zafón descansa bajo una sencilla lápida en la que tenemos la misma inscripción, aunque en inglés, que en Barcelona. En ella también aparece un dibujo gaudiniano, en esta ocasión una escalera de caracol diseñada por el arquitecto modernista. Es así como el escritor barcelonés seguirá en Los Ángeles rodeado de su pasión por el cine.