Puigdemont ignora la mesa y llama a prepararse para una confrontación “inevitable”

El expresident deja clara su estrategia ante Aragonès a pocos días de la Diada y del foro de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat. ERC replica y exige no criticar a “un compañero de viaje”

Carles Puigdemont y Oriol Junqueras en el encuentro que mambos protagonizaron junto al resto de indultados del "procés" en Waterloo
Carles Puigdemont y Oriol Junqueras en el encuentro que mambos protagonizaron junto al resto de indultados del "procés" en WaterlooSTEPHANIE LECOCQEFE

Carles Puigdemont pide foco y mueve ficha desde Waterloo en una de las semanas clave del año para el independentismo, la de la Diada, y con la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat prevista para finales de la que viene. El expresident ha pasado a la ofensiva al obviar el foro de negociación y ha llamado a partidos y entidades a prepararse para una confrontación “inevitable”. “El movimiento independentista se tiene que preparar para la fase en que la respuesta del Estado vuelva a ser un ‘no’ a todo”.

“No podemos dedicar más tiempo del que ya se ha dedicado discutiendo banalidades partidistas: la confrontación con el Estado no se puede rehuir, es una realidad inevitable por la que hemos de pasar si queremos que Cataluña sea reconocida como nación soberana e independiente”, ha advertido el expresident en una carta mandada a los inscritos al Consell per la República, el ente privado que dirige desde Waterloo y con el que busca retener el mando del “procés” pese a la llegada de Esquerra y Pere Aragonès a la Generalitat.

Es más, Puigdemont vuelve a cargar y a cuestionar abiertamente la estrategia de ERC pese a que en ningún momento nombra a los republicanos en el texto. Y es que, a su entender, no hay que “hacer creer a la ciudadanía catalana que, por alguna razón que desconocemos, vendrá un momento en el que nos será reconocida la nación sin tenerla que luchar desde las calles, plazas e instituciones del país”.

De hecho, el expresident evidencia la división entre partidos independentistas al referirse a “aquellos que, cuatro años después [en referencia al 1-O], actúan como si aquella victoria les estorbase”. “Quizá por eso hay que combatir también una cierta corriente narrativa que intenta deconstruir la enorme gesta del 1 de octubre y extender un sesgo derrotista de un capítulo sobre el cual la historia hará un juicio unánime: votamos y ganamos, pese a la guerra represiva desatada por el Estado”, ha avisado.

Una algarada que llega justo en la víspera del cónclave de JxCat, su partido, en Bruselas que se alargará tres días, desde mañana martes y hasta el jueves. El objetivo no es otro que preparar el inicio del curso político y contará con la presencia de los principales pesos pesados del partido al margen de Puigdemont: estarán Laura Borràs, el vicepresidente del Govern Jordi Puigneró y el secretario general de la formación, Jordi Sànchez. Y antes de la Diada, que el independentismo trata de agitar desde distintos flancos.

ERC se queja y reclama no criticar “a un compañero de viaje”

La réplica de ERC, socio de los posconvergentes en la Generalitat, ha sido prácticamente instantánea: después de que el expresident Carles Puigdemont haya llamado a combatir “una cierta corriente narrativa que intenta deconstruir la enorme gesta del 1 de octubre y extender un sesgo derrotista”, la dirigente Marta Vilalta ha contestado en rueda de prensa que “la fuerza del independentismo radica en que pueda haber un consenso estratégico, cerrar filas y poder ir a la una”, para “plantar cara al Estado, no a un compañero de viaje”.