Puigdemont sale de la cárcel de Cerdeña: “España nunca pierde la oportunidad de hacer el ridículo”

El expresident de la Generalitat ha abandonado el centro penitenciario. El juez le cita en Cerdeña el próximo 4 de octubre para decidir sobre su extradición

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El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha salido este viernes de la prisión de Cerdeña (Italia) al filo de las 18:00 horas tras haber sido detenido por la policía fronteriza italiana en el Aeropuerto del Alger la noche del jueves a su llegada en avión a la isla. A preguntas de los periodistas que le esperaban a las puertas del centro penitenciario, el dirigente de JxCat no ha desaprovechado la ocasión y la atención mediática para cargar con dureza contra el Estado por su detención: “España nunca pierde la oportunidad de hacer el ridículo”.

Puigdemont ha salido a pie y escoltado por dirigentes de su máxima confianza como Laura Borràs o Josep Lluís Alay -jefe de su oficina-, no se ha detenido a hacer declaraciones formales y sólo ha contestado de pasada, mientras se dirigía a un vehículo que le esperaba en la explanada contigua. Eso sí, el expresident ha seleccionado las preguntas que ha respondido, ha definido su puesta en libertad en Cerdeña de “victoria” -“como siempre”, se ha jactado después de saludar diciendo “tutto benne”- y ha cargado contra la euroorden del Supremo.

“Tenía noticia de que había ‘carabinieri’, pensaba que podía pasar (la detención), pero sabíamos cómo puede acabar porque el Tribunal General de la UE es clarísimo e incluso la posición de la fiscalía. Pero España no pierde nunca la oportunidad de hacer el ridículo”.

El Tribunal sardo que debe decidir sobre la entrega del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont a las autoridades españolas ha fijado la primera vista para el próximo 4 de octubre y ha dejado al político independentista en libertad sin medidas cautelares, por lo que mantiene la libertad para viajar fuera de Italia. Así lo ha explicado minutos antes el jefe de su oficina, Josep Lluís Alay, quien no ha querido avanzar qué hará Puigdemont en las próximas horas. La presidenta del Parlament y dirigente de su partido, Laura Borràs, sí que ha asegurado que para este fin de semana mantiene la agenda prevista. Eso es quedarse en Cerdeña en las próximas horas.

Y es que a las puertas de la prisión, la citada presidenta del Parlament, Laura Borràs, y la consellera de Acción Exterior, Victòria Alsina, han esperado la salida del expresident así como también la portavoz de ERC, Marta Vilalta, y la eurodiputada republicana Diana Riba.

De hecho, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, viajarán la noche de este viernes al sábado a Cerdeña y está previsto que lleguen a la isla a las 11 del sábado, más de 12 horas después de que Puigdemont haya salido de la cárcel.

Tras ser detenido al bajar del avión en el aeropuerto del Alger, el expresident ha pasado la noche en comisaría y luego ha sido trasladado a la cárcel. El dirigente de JxCat se había desplazado desde Waterloo a Italia para un viaje hasta el domingo, donde tenía previsto estar presente en la reunión internacional anual del Adifolk (Asociación para la difusión del folklore), reunirse con el presidente de la región autónoma de Cerdeña y el Síndico de Alguer.

Pocos minutos antes de salir andando de la cárcel de Bancali, el expresident ya ahora eurodiputado de JxCat ha publicado un mensaje a través de Twitter anunciando su salida, dando las “gracias” y con una foto de él mismo en un acto en Perpiñán lanzando un beso.

El abogado italiano que asiste a Puigdemont en Cerdeña (Italia) desde que fue detenido el jueves, Agostino Marras tampoco han aclarado si Puigdemont tiene previsto abandonar Cerdeña antes de que se celebre la audiencia en octubre, aunque sí han apuntado que tiene “agenda” de varios días en la isla.

La directiva de aplicación de la euroorden prevé un plazo máximo de 60 días para que el Estado miembro requerido tome una decisión sobre si ejecuta o no la extradición solicitada por otro Estado miembro. Este plazo podría ser prorrogado otros 30 días en casos excepcionales. Las autoridades de ambas partes tendrían después diez días para acordar y llevar a cabo la entrega del detenido.