Puigdemont sale en libertad tras declarar ante la Justicia italiana

El Tribunal de Apelación de Sassari ha suspendido el proceso de extradición a España del expresident

Carles Puigdemont ha salido en libertad tras declarar ante el Tribunal de Apelación de Sassari, donde estaba citado a las 11 horas. El expresidente de la Generalitat seguirá libre después de que el tribunal haya decidido suspender el proceso de extradición, tal y como ha pedido la Fiscalía italiana. Queda, por tanto, todavía por resolver el fondo del asunto, que se hará cuando se pronuncie el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) sobre las medidas cautelares solicitadas por el abogado de Puigdemont y cuando se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre las cuestiones prejudiciales solicitadas por el magistrado Pablo Llarena.

En este sentido, el TGUE tiene ahora que decidir si devuelve la inmunidad parlamentaria a Puigdemont para que pueda viajar por toda Europa sin temor a ser detenido. El propio tribunal retiró la inmunidad el pasado 30 de julio porque entendía que la euroorden estaba paralizada y no corría el riesgo de ser arrestado. Por otro lado, el TJUE tiene, mientras tanto, que responder también a las consultas hechas por Llarena sobre qué criterios rigen las euroórdenes después de que Bélgica tumbara la del exconseller Lluís Puig.

Puigdemont ha estado hoy arropado por el Govern, partidos y entidades independentistas, además de decenas de separatistas sardos que se han congregado a las puertas de la sede judicial. En esta ocasión, Pere Aragonès y Jordi Puigneró se han quedado en Barcelona a los mandos del Govern y han desembarcado en Cerdeña la consellera de presidencia, Laura Vilagrà, por parte de Esquerra, y la consellera de Justicia, Lourdes Ciuró, por parte de JxCat. Además, también han acompañado al expresident miembros de partidos y entidades separatistas, que se han desplazado desde Barcelona.

También han desembarcado los exconsellers Toni Comín y Clara Ponsatí, que han podido ingresar en Cerdeña sin ser detenidos. La entrada de Comín y Ponsatí, en la misma situación judicial que Puigdemont, también ha buscado detectar contradicciones en el Estado y reflejar que el objetivo del Tribunal Supremo es capturar al expresident. El magistrado instructor, Pablo Llarena, ha aprovechado la llegada de Comín y Ponsatí para pedir al tribunal de Cerdeña la entrega de ambos.

La defensa de Puigdemont, liderada por el abogado Gonzalo Boye, confía en que el expresident quede libre y el tribunal rechace la extradición a España. En este sentido, tienen previsto alegar todo el recorrido jurídico que ya han hecho y pueden aducir tanto el rechazo a la extradición de Alemania (en 2018) y la resolución del Tribunal General de la Unión Europea de julio, que retiró la inmunidad al expresident porque entendía que la euroorden estaba desactivada.

Esta resolución del TGUE ha destapado una disonancia entre el Tribunal Supremo y la abogacía del Estado, ya que el primero asegura que la euroorden sigue activa, mientras que la segunda defendió ante el TGUE que estaba paralizada.