Laporta y el Barça: ¿operación de blanqueo a Jordi Pujol?

El expresident, pendiente de juicio, intensifica su agenda pública en los últimos días

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol a su llegada al homenaje que la entidad Amics de Jordi Pujol le ha rendido en Barcelona.
El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol a su llegada al homenaje que la entidad Amics de Jordi Pujol le ha rendido en Barcelona. FOTO: Marta Pérez EFE

Hace casi dos meses, el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, fue ingresado en un hospital por una arritmia, pero ha hecho dos apariciones en los últimos días de relevancia pública. Si hace dos semanas intervino en un acto económico en Barcelona con diversos exconsellers de Economía del Govern para tratar de desmentir que la Generalitat renunciara en la Transición a un concierto económico al estilo del País Vasco (algo de lo que siempre se la ha culpado a él ahora que el independentismo agita el mensaje del “España nos roba”) y Navarra (gestión autónoma de los impuestos), anoche fue recibido en el palco del Camp Nou antes del partido entre el Barça y el Espanyol.

Joan Laporta le recibió en el Camp Nou en un momento en que el expresident parece empezar a retomar algo de vuelo mediático después de años de ostracismo por la confesión de poseer un dinero sin declarar a Hacienda en julio de 2014. Todo comenzó el año pasado, cuando Pujol cumplió 90 años y su entorno organizó una celebración (abriendo una web en la que la gente podía felicitarle) y algún que otro acto.

Posteriormente, TV3 publicó un reportaje televisivo en que se repasaba el “caso Pujol”, aunque fue bastante criticado por la versión de los hechos que se ofreció (se dio mucho protagonismo al primogénito y a las acusaciones contra el Estado de “guerra sucia”). Tampoco le ha faltado respaldo entre ciertos sectores afines a la antigua Convergència y figuras destacadas como Pilar Rahola, que han salido en su defensa y vinculando la investigación judicial a la familia Pujol con el proceso independentista.

Lo cierto es que Pujol sigue pendiente de juicio más de siete años después de su confesión y nueve años después de que la Audiencia Nacional iniciara las investigaciones. La Fiscalía acusa a Pujol de los delitos de asociación ilícita y blanqueo, por lo que le pide una pena de nueve años de cárcel, y para sus hijos propone condenas que suman entre 8 y 29 años.

En concreto, lo que se ha investigado y se juzgará es si la familia Pujol se ha enriquecido ilegalmente gracias a la Generalitat ya que el expresident adujo que tenía dinero en Andorra fruto de una herencia familiar, aunque no lo ha podido acreditar con documentos, y todos los indicios apuntan a que estos fondos son producto del pago de comisiones por parte de empresarios.

El Barça de Laporta vuelve a hacer guiños al nacionalismo catalán tras años de Josep Maria Bartomeu, mucho más alejado del independentismo. En este sentido, otro gesto del presidente del Barça con la Generalitat fue cuando en el clásico estuvo presente el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y volvió a sonar Els Segadors, himno de Cataluña.