Separatistas radicales promueven acciones violentas contra un niño que ha pedido clases en castellano

El TSJC ha ordenado que una escuela de Canet de Mar imparta un 25% de las horas lectivas en español

Varios manifestantes sujetan banderas independentistas a las puertas del Liceu.
Varios manifestantes sujetan banderas independentistas a las puertas del Liceu. FOTO: David Oller Europa Press

Algunos sectores del independentismo han vuelto a dar claras muestras de su talante. Su fanatismo e hispanofobia no tiene filtro para promover determinadas acciones: es el caso de Jaume Fàbrega, un bloguero gastronómico vinculado al medio digital “Vilaweb”, que ha llamado a apedrear la casa del niño que ha pedido un 50% de clases en castellano en una escuela de Canet de Mar (Barcelona), aunque la Justicia cautelarmente ha autorizado que se impartan un 25% desde el 8 de diciembre.

Imagen del tuit
Imagen del tuit FOTO: La Razón

“Me apunto a apedrear la casa de este niño. Que se vayan fuera de Cataluña. No queremos supremacistas castellanos que nos odian”, apunta en el tuit Fàbrega, un exprofesor de la UAB que impartía a asignatura de Gastronomía y Enología del grado de Turismo y que ya tuvo que dimitir del puesto en 2018 por mensajes xenófobos contra Ciudadanos y Tabarnia, que divulgó en Twitter. Es decir, es reincidente.

Pero tampoco ha sido el único tuitero con mensajes duros contra el niño, que cursa P5. Otro usuario de Twitter, aunque bajo el anonimato, también llamó el viernes a hacerle el “vacío” al niño y dejarle solo durante el rato que la clase se imparta en castellano.

Esta idea, de hecho, ya la contemplan algunos padres de la escuela Turó del Drac de Canet de Mar, que no descartan no llevar a sus hijos a las clases que se impartan en castellano. Este grupo de padres ha creado un usuario de Twitter desde el que han llamado a tomar medidas para impedir la aplicación de la sentencia (aunque la escuela ya ha asegurado que cumplirá).

Este es el temor que tienen las entidades constitucionalistas y, en concreto, la Asamblea por una Escuela Bilingüe (de referencia en la lucha por el castellano en la escuela en Cataluña): que las familias y los alumnos acaben señalados por reivindicar su derecho a una educación en castellano en Cataluña (en este caso, por suerte, no se ha revelado la identidad del alumno) y eso acabe disuadiendo a otras muchas personas a dar el paso. En estos momentos, con el sistema de inmersión lingüística, el catalán es la lengua vehicular y el castellano solo se imparte en Lengua (es decir, es residual en la educación).

En este sentido, la Generalitat está actuando de manera ambigua: por un lado, está alimentando la crispación llamando a la movilización (se ha convocado una manifestación para el 18 de diciembre) y está defendiendo que incumplirá la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para que se imparten en todas las escuelas catalanas un 25% de clases en castellano; y, por otro lado, está tratando también de llamar al consenso para atraer al PSC y ganar fuerza.