El independentismo pincha en su manifestación en defensa del catalán en la escuela

Un total de 35.000 personas participaron en la marcha organizada por Somescola y con la presencia de Pere Aragonés

Desde hace días había cierta expectación ante la manifestación que se debía celebrarse la mañana del sábado en el Paseo Sant Joan, organizada por la plataforma Somescola y con el respaldo tanto de la Generalitat como de las entidades y los partidos independentistas. La marcha protestar contra la decisión del Tribunal Supremo (TS) que fijó un mínimo del 25% de enseñanza en castellano en el sistema educativo catalán. Sin embargo, a diferencia de otras manifestaciones el pasado en la misma vía y con objetivo parecido, no se registró una participación masiva.

A las once y media de la mañana, la marcha arrancó bajo el lema “Ara i sempre, l’escola en català” con una primera pancarta con el presidente de la Generalitat Pere Aragonés, la presidenta del Parlament Laura Borràs y otras autoridades. La manifestación llegó hasta el Paseo Lluís Companys hasta llegar al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Precisamente previo a la manifestación, algunos de los dirigentes políticos presentes se dirigieron a los medios de comunicación presentes. El primero en hacerlo fue Pere Aragonés quien calificó la situación actual, en clara referencia a lo vivido estos días en Canet de Mar, como “una ofensiva del nacionalismo español que quiere utilizar el catalán para rascar cuatro votos fuera de Cataluña”. Aragonés clamó que “la escuela no se toca”, algo para lo que pidió el “máximo consenso” a las instituciones.

Por su parte, Laura Borràs aseguró que quienes se están oponiendo hoy al modelo de inmersión lingüística en las aulas de Cataluña “no quieren más catalán en la escuela, en realidad quieren menos catalán en todos lados. Nosotros queremos el catalán en todos lados con normalidad, pero también con firmeza”.

También intervino la secretaria general adjunta y portavoz de ERC, Marta Vilalta, que, además de repetir algunas de las ideas ya expuestas por Aragonés, apuntó que “los tribunales quieran jugar a hacer de maestros”, algo que se está haciendo “para rascar cuatro votos”. El secretario general de Junts, Jordi Sànchez, en cambio, señaló al líder de los populares Pablo Casado por fomentar “odio y ganas de incrementar el conflicto”. Sánchez también sostuvo que es el momento de pedir “a las autoridades judiciales que saquen sus sentencias sobre la escuela. Que no quieran hacer ellos, que nadie les ha elegido, aquello que las urnas no han escogido”.

Cada una de estas intervenciones era aplaudida por alguno de los asistentes que escuchaba la improvisada conferencia de prensa. En cambio, quien no recibió aplauso alguno fue la líder de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, quien hizo un llamamiento para “blindar el modelo de inmersión lingüística”.

Según la Guardia Urbana, finalmente fueron unas 35.000 personas las que acudieron a la manifestación. El acto concluyó en el Arco del Triunfo donde se leyó un manifiesto de Somescola por parte de un grupo de docentes. En él se pidió a las instituciones catalanas a el blindaje del modelo de inmersión lingüística. También dejaron un mensaje par Moncloa al solicitarle el respeto a “los acuerdos aprobados por una amplia mayoría parlamentaria” vinculados con este sistema educativo. Para los convocantes, lo que se está viviendo actualmente en Cataluña tras la sentencia del Tribunal Supremo es “un nuevo intento de agresión al modelo de escuela catalana”, además de “una intolerable intromisión de los tribunales”.