Sigue la purga independentista en los Mossos y ahora alcanza al responsable anticorrupción

El intendente Toni Rodríguez, con un notable trabajo al frente del narcotráfico, había investigado a cargos de Junts, el partido de Puigdemont, como Miquel Buch o Laura Borràs

Toni Rodríguez, hasta ahora jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal de los Mossos
Toni Rodríguez, hasta ahora jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal de los Mossos FOTO: La Razón (Custom Credit)

Los movimientos en los Mossos d’Esquadra no se han limitado a prescindir de Josep Lluís Trapero. Van mucho más allá y hay quien ya empieza a sospechar de una nueva purga en el cuerpo pese a que el conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, se esfuerce en negarlo. Valga como muestra que la policía catalana lleva seis jefes en apenas cinco años. Cargos a dedo que varían en función de los intereses de los partidos independentistas. Pero en esta ocasión se ha ido más allá. El nuevo comisario en jefe de los Mossos, Josep Maria Estela, ha prescindido de un cargo intermedio, del jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal, el intendente Toni Rodríguez, que, además de su notable trabajo contra el grave problema de narcotráfico en Cataluña, llevaba investigaciones por corrupción contra, por ejemplo, miembros de Junts.

La situación no es nueva pero las destituciones solían enmarcarse en motivos ideológicos. Hace apenas dos años, bajo la controvertida presidencia de Quim Torra, Interior ya intentó llevar a cabo “la evaluación interna más grande que se ha hecho nunca de un operativo, teniendo en cuenta la magnitud del mismo”, en referencia al dispositivo realizado durante los disturbios en respuesta a la sentencia del 1-O. Las cazas de brujas en los Mossos son más frecuentes de lo que deberían. El independentismo, al fin y al cabo, tolera mal que buena parte de su cuerpo policial no comparta sus tesis separatistas.

En esta ocasión, sin embargo, le ha tocado el turno a Toni Rodríguez, quien, desde la comisaría general de investigación criminal (CGIC), tal y como explica La Vanguardia, lideró las investigaciones judiciales más sensibles, entre ellas las vinculadas con la corrupción política, como las que están relacionadas con el exconseller de Interior Miquel Buch, uno de los ejecutores de la última purga en los Mossos de Torra, o la presidenta del Parlament, Laura Borràs, ambos de Junts.

Rodríguez puso al frente de la unidad anticorrupción a un subinspector de su confianza, Juan Manuel Lazo. El intendente como instructor y Lazo como secretario firmaron la investigación contra Buch a mediados del 2020, acusado de contratación ilegal de un mosso que había actuado como escolta de Carles Puigdemont fuera de España. Rodríguez tuteló también otras investigaciones como la que derivó en la imputación de la actual presidenta del Parlament por supuestas adjudicaciones irregulares en el pasado, entre otras. De hecho, tras conocerse la noticia, el subinspector Lazo presentó la dimisión acompañada de una carta en la que muestra “lealtad” y apoyo al intendente.

Las presiones políticas contra ambos investigadores fueron de tal magnitud que Lazo se reunió con el magistrado de la sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Carlos Ramos, para pedirle “amparo judicial” ante las presiones que “ponían en serio peligro las investigaciones”.

Elena, al hacer públicos los cambios en los Mossos, explicó que buscan “nuevos liderazgos en el conjunto” de la policía autonómica. Así, Estela, tras su llegada al cargo, nombró como nueva portavoz de los Mossos a la inspectora Montserrat Escudé, que hasta ahora era jefa del Área Técnica de Proximidad y de Seguridad Ciudadana, ha explicado el cuerpo policial en un comunicado. Del sustituto de Toni Rodríguez, sin embargo, ni una palabra.