Las quince inauguraciones con las que Colau espera ganar las elecciones

La alcaldesa quiere repetir en el cargo pese a que casi la mitad de los barceloneses creen que su gestión es mala

Recreación del proyecto del Ayuntamiento de Barcelona para enlazar el tranvía por la Diagonal
Recreación del proyecto del Ayuntamiento de Barcelona para enlazar el tranvía por la Diagonal

En los 80 resultaba relativamente sencillo ser alcalde. España despertaba del franquismo con todo por hacer. Bastaba con asfaltar calles, construir algo de vivienda o inaugurar un polideportivo. De ahí que tantos alcaldes surgidos en los albores de la democracia se perpetuasen en el cargo. Con el paso de los años, sin embargo, la fórmula se agotó y ante la dificultad de atender a los particulares de la ciudadanía, con menos visibilidad y, por tanto, menos rédito electoral, el siguiente capítulo en el manual del buen alcalde constaba de edificios singulares y grandes eventos. Al fin y al cabo, el dinero de la construcción regaba las arcas municipales. La crisis explotó y los alcaldes, sin más comodines en la manga, tuvieron que bajar al barro. En el caso de Barcelona, Xavier Trias, apenas duró en el cargo una legislatura. A lomos de una plataforma vecinal llegó entonces Ada Colau. Y tomó nota de lo ocurrido.

Colau, al fin y al cabo, se enfrenta a sus tercera elecciones sin el efecto novedad que le acompañó al principio o el miedo al procés que la mantuvo en el cargo. En esta ocasión, tras ocho años en el cargo, tiene que presentar resultados. Así que la alcaldesa, ha preparado un calendario de inauguraciones, una quincena, digno de los años ochenta como comodín para la reelección, siempre que sus compromisos judiciales no lo estropeen.

No en vano, el último barómetro municipal, de hace un mes, dejó un regusto agridulce en el gobierno municipal. A falta de año y medio para las elecciones, los barceloneses avalan, por un lado, el modelo de ciudad más sostenible y peatonal que ha impulsado, y le dan una victoria, por primera vez, clara en las elecciones, pero, por otro, creen que la ciudad ha empeorado en el último año y suspenden netamente a la alcaldesa. Quizás, como ya ocurriera en Podemos con Pablo Iglesias, sus excesos personalistas le están pasando factura por mucho que guste el proyecto.

Así, según el barómetro semestral del Ayuntamiento, casi la mitad de los barceloneses (49,4%) creen que la gestión municipal es mala o muy mala, un porcentaje que ha subido 10 puntos en seis meses. Por el contrario, aquellos que avalan la gestión municipal (37,4%) han perdido cerca de ocho puntos respecto a la última encuesta. Quienes la valoran como normal representan apenas el 11,3% de los entrevistados. No obstante, el 95% de los encuestados se muestran a favor del fomento del transporte público y tres cuartas partes son favorables a la reducción del vehículo privado. La ampliación de los carriles bici cuenta con la aprobación del 57,4% de los encuestados.

Es decir, aunque Colau no guste, su proyecto de ciudad sí lo hace. La fórmula de guerra al coche, supermanzanas, calles peatonales y zonas verdes ha calado en una parte de la ciudadanía. Así, el calendario de inauguraciones busca la complicidad de aquellos vecinos a los que el nuevo urbanismo, o urbanismo táctico, como se le conoce, todavía no ha llegado. Con la excepción de Sarrià-Sant Gervasi. Colau apenas tiene votantes en la zona alta, por lo que el barrio terminará la legislatura prácticamente como la comenzó.

Una de las nuevas plazas que componen la superisla de Sant Antoni
Una de las nuevas plazas que componen la superisla de Sant Antoni

Así las cosas, las inauguraciones van desde lo más cercano a los barceloneses, como reformar la calle o la avenida de turno; pasando por recuperar edificios históricos; reformular zonas de ocio; terminar las pocas, pero importantes, obras de grandes infraestructuras en marcha; o presentar un parque público de vivienda lo suficientemente abultado como para no desmerecer a sus propias promesas electorales.

Urbanismo

  • La Rambla: con más de 2.000 días de retraso, la popular avenida pasará a tener un único carril por sentido y un nuevo dibujo de pavimento unificado de fachada a fachada, pero de momento en 2022 se destinarán sólo tres millones de euros para poner en marcha los trabajos por la parte de abajo, la más próxima a Colom.
  • Vía Laietana: otro de los proyectos con lustros de retraso que, finalmente, tendrá como cambio destacado la ampliación de las aceras hasta cuatro metros, los trabajos empezarán en marzo.
  • Superilla (supermanzana) del Eixample: se ubicará alrededor de la calle Consell de Cent, que verá como el Ayuntamiento comienza a levantar el asfalto en primavera.
  • Terrazas: los bloques de hormigón amarillos tienen los días contados: verano de 2022. Así lo decidió el Ayuntamiento, que hará obligatorio que todas estén instaladas sobre unos muebles-plataforma que ha diseñado.
  • Meridiana: el consistorio prevé empezar a remodelar un nuevo tramo de la avenida desde Navas de Tolosa/Josep Estivill hasta Fabra i Puig, a partir del verano de 2022, año en que también quiere redactar el anteproyecto de las obras entre Fabra i Puig y el Pont de Saraievo.
  • Colonia Castells: en marzo de 2022 se pondrán en marcha las obras para construir un parque de 10.000 metros cuadrados en el espacio que antes ocupaban las casitas de la Colònia Castells, en Les Corts.
  • Port Olímpic: el Ayuntamiento de Barcelona ha recuperado la posesión de la totalidad de los locales situados en el Moll de Mestral del Port Olímpic. La recuperación de los locales permitirá continuar la transformación del espacio, que culminará con un nuevo modelo de usos y actividades que se basará en la gestión pública y la sostenibilidad, con un importante papel de la economía azul, la gastronomía y los deportes.
  • Hivernacle: las obras de rehabilitación del Invernadero del Parque de la Ciutadella de Barcelona empezarán el próximo mes de julio, tendrán un coste de dos millones de euros y durarán unos 12 meses, según ha informado este martes el ayuntamiento.
  • Teatre principal: situado en la parte final de la Rambla, reabrirá a partir de 2024. Actualmente se encuentra en desuso, pero el Ayuntamiento y los promotores han acordado un plan urbanístico para remodelar este emblemático edificio histórico de forma integral y convertir en un espacio dinamizador de la vida de barrio.
  • Cárcel Modelo: la remodelación prevé mantener el panóptico y los seis brazos, las seis galerías del edificio. En el recinto habrá 120 pisos y siete equipamientos: un instituto escuela, polideportivo, un espacio para jóvenes, una residencia, un espacio memorial y una guardería. Y entre cada brazo, un parque que en conjunto sumará 20.000 metros de espacio público.
  • Gran de Sant Andreu: Barcelona iniciará este lunes las obras de la segunda fase de la reurbanización de la calle Gran de Sant Andreu. Se trata de la pacificación del segundo tramo de la calle Gran de Sant Andreu, entre la calle de Joan Torras y la plaza de Mossèn Clapés.

Infraestructuras

  • Tranvía por la Diagonal: la obra no estará terminada para las elecciones, pero lo trabajos comenzarán este año con la idea de poder inaugurar algún tramo.
  • Túnel de Glòries: el primer gran proyecto que se tendría que presentar este 2022, en sentido ciudad, ya que la otra mitad fue inaugurada el 6 de noviembre.