Este es el territorio de España que más depende del gas en plena crisis con Rusia

El estallido del conflicto en Ucrania ha desatado un problema energético

Planta regasificadora en Sagunto. (Foto: Naturgy)
Planta regasificadora en Sagunto. (Foto: Naturgy)

La Guerra de Ucrania está teniendo muchas derivadas, aunque las principales son, naturalmente, las consecuencias humanitarias (fallecidos y refugiados) y económicas. Entre los efectos económicos, destaca por encima de todo el encarecimiento de los recursos energéticos ya que Rusia es un importante proveedor de petróleo y gas, dos materias primas esenciales para el funcionamiento de la economía. Y, en España, en concreto, ¿qué efectos tiene?

Pues podría parecer que, a diferencia del resto de Europa, tendría menos impacto porque está menos expuesta a Rusia. En este sentido, con datos de 2021, se puede constatar que Rusia proveyó el 47% del gas a los países que forman parte de la UE (Noruega, un 20,5%; Argelia, un 11,6%; y, Estados Unidos, un 6,3%), mientras que, a España, en concreto, solo el 10%. A nuestro país llega, principalmente, de Argelia (29%), Estados Unidos (16%) y Nigeria (12%).

De entrada, también cabe decir que, visto con perspectiva, España ha reducido ligeramente el consumo de gas en la última década: ha pasado de los 404.315 megavatios horas en 2010 a 358.733 megavatios hora en 2020 (último año del que hay cifras). También es cierto que esta disminución responde, en buena medida, al impacto de la pandemia porque justo en 2019 se acercó a cifras de 2010, con 398.149 megavatios hora.

Y, dentro de España, ¿cuál es el lugar que más gas consume? Las tres autonomías que más necesitan son Cataluña (74.020 gigavatios hora), Andalucía (63.500) y la Comunidad Valenciana (40.072). Las tres que menos son La Rioja (4.320), Extremadura (2.885) y Canarias (10).

En este sentido, Madrid consume tan solo una tercera parte del gas de Cataluña (24.818 gigavatios hora) y se encuentra en la sexta posición, justo por detrás del País Vasco (32.700) y la Región de Murcia (31.639).

Lo cierto es que el gran consumo de gas en Cataluña viene empujado también por la industria, con mucho peso en la economía de la autonomía. De hecho, según datos del Idescat, la industria absorbe un 25% del consumo final de energía (datos de 2019, últimos disponibles) y, dentro de esta área, el gas natural supone un 46% (por encima de la energía eléctrica).

El gas, una materia prima que empezó a coger vuelo en Estados Unidos a partir de la segunda década del siglo XX, se extendió por Europa occidental tras la Segunda Guerra Mundial y tiene tanto uso doméstico como industrial. Entre sus principales activos, está que es mucho menos contaminante que el resto de combustibles fósiles: de ahí que la Unión Europea haya catalogado al gas (junto a la energía nuclear) como verde, a pesar de la polémica que ha desatado.

También cabe decir que España, además de tener poca exposición al gas ruso (Alemania importa un 49%, mientras que Macedonia del Norte, un 100%; Finlandia, un 94%; o, Bulgaria, más del 70%), puede encontrar una oportunidad en materia energética y convertirse en una referencia europea a nivel logístico, porque es el país europeo con mayor capacidad de importación de gas, por sus plantas de regasificación (cuenta con seis, mientras Alemania, por ejemplo, no tiene ninguna). Sin embargo, en estos momentos, lo que falla son las conexiones con el resto de Europa a través de los pirineos.